Steve observó a través del cristal de la ventana como Bucky trenzaba pacientemente el largo cabello castaño de su hermana menor y sonrió antes de golpear la puerta.
Fue recibido por el padre de su novio. Era un hombre alto y algo robusto, vestía una camisa a cuadros que lucía envejecida e informal y aun así, Steve lo saludó con el saludo marcial propio de militares y un aire de formalidad pues el hombre era su superior en rango.
El mayor suavizó su expresión dura y la reemplazó con su usual sonrisa haciéndolo pasar.
Al entrar, sus ojos inevitablemente se dirigieron a él.
Bucky sonrió levantándose del asiento al igual que lo hizo su hermana menor, Rebecca, quien corrió eufórica a encontrarse con el rubio haciéndole una seña para contarle un secreto a lo que Steve obedeció divertido.
— Lo atrapé fumando con papá el otro día—Susurró a penas con una sonrisa traviesa. Steve le encargó "vigilar" el comportamiento de su hermano mientras él estaba en el cuartel del ejército y Rebecca se tomó muy en serio su tarea designada, recordándole todos los días a Bucky que debía estudiar, comer de manera saludable y por supuesto, no fumar.
— No me digas — Contestó alzando una ceja en dirección a su novio.
— ¡Sí! Estaba fumando en el patio con papá—Reafirmó con el ceño fruncido y se escondió detrás de Steve cuando su hermano intentó alcanzarla para lograr cambiar el tema.
— Traidora— Le murmuró su hermano, luego ella le dedicó una mueca burlesca haciéndolo rodar los ojos resignado para diversión del rubio.
— Me he cansado de advertirle lo malo que es el tabaco para su salud — Comentó Winifred saliendo de la cocina con dos platos en la mano. Era una mujer de aspecto firme e incluso severo, hasta cansado, sin embargo, quienes la conocían de cerca sabían que su coraza de frialdad se derretía ante sus seres amados —Por eso es que haces tanta falta aquí durante la semana—Acarició maternalmente los cabello rubios de Steve peinándolos hacia atrás recibiendo un beso en el dorso de su mano como agradecimiento.
— ¡Mamá! Estoy bastante seguro de que es a mí a quien deberías estar defendiendo.
— Nada de eso. Tú y tu padre van a terminar matándose de cáncer al pulmón si siguen fumando así. Y me van a matar de angustia a mí — Reprochó reteniendo una sonrisa por las miradas derrotadas en los rostros de Bucky y George.
— Amor, tú también fumabas bastante en la universidad...y no precisamente tabaco— Lo último, lo dijo en voz baja y para ser escuchado únicamente por los dos más jóvenes, quienes soltaron una risita que se apagó rápidamente al notar los ojos entrecerrados y furiosos de la mujer mirando a su marido.
Si las miradas pudiesen quemar, Bucky pudo haber jurado que su padre no sería más que cenizas en el suelo.
— Sí, pero lo dejé por mi salud.
— Tienes razón, querida, lo siento— Bajó la mirada ante el regaño de su esposa notando las risas de los jóvenes.
— Y ustedes, vayan a lavarse las manos antes de cenar—Ordenó Winifred luciendo satisfecha cuando ambos se apresuraron a través del pasillo hasta llegar al baño.
Una vez dentro, los brazos de James envolvieron cálidamente el torso de Steve y su cabeza reposó en su hombro, permaneciendo así un par de segundos hasta que la voz de Bucky contra su cuello rompió el silencio.
— Te extrañé toda esta semana, te extraño todos los días.
— Yo también te extrañé. Lo único que quería era que el viernes llegara para verte, y estar aquí contigo y tu familia.
ANDA SEDANG MEMBACA
Heart made of Glass
Fiksyen PeminatCuando James llega a su primer día de trabajo sin conocer mayores detalles sobre su paciente, se siente extrañamente inseguro y desconfiado. Después de todo trabajar para un ex soldado paraplejico es muy diferente a sus anteriores trabajos como enfe...
