ESPIAS EN LAS FLORES

101 0 0
                                        

ESPÍAS EN LAS FLORES

por Daniel Díaz Piñeiro

©

Daniel Díaz Piñeiro C/Feijoo 4 3º izda 15004 A Coruña 620414266

Para Pepe y Sara, Felisa y José María, mis abuelos…

Esto sucede en el jardín de cualquier casa…

PARTE I Acto I

-Hola

-Hola…

-¿Me puedo sentar?

-¿Dónde, aquí? No, no hay sitio, casualmente estoy esperando a alguien…

-No se preocupe, será sólo un minuto, me ato los cordones y ya está. Permítame por favor, es que este banco me gusta…

-Bueno, si tanto favor le hago y tanto dice que le gusta…

-Sólo un minuto

-Eso ha dicho

-Gracias

-No hay de qué

-………………

-……………… 

-Bien dicho, lo que dijo

-¿Y qué dije?

–Eso de atarse los cordones…

-¿Perdone?

-Es que la gente suele decir “me ato los zapatos”, pero los zapatos no se atan ¿Cómo se van a atar unos zapatos? Se atarán los cordones, digo yo

-Tiene usted razón

-Evidentemente

-………………

-………………

-¿Con cosas así, cómo no se va a acostumbrar uno a mentir por sistema?

-Puede que tenga razón

- Si no sabemos ni decir la verdad…

- Puede…parece que va a llover

-No sé…

-El cielo está gris, lloverá

-Está gris, pero que va a llover, no le digo ni que sí ni que no, eso sólo lo puede saber el azar -¿Azar?

-El azar, la casualidad…qué sé yo…Quiero decir que en este preciso momento, dos nubes cargadas de agua pueden no chocar, o puede que choquen justo encima de nosotros y nos empapen ahora mismo, o también que lo hagan a cierta distancia, si el caprichoso viento las quisiera alejar de nosotros

-¿Alejar el qué, si no es indiscreción?

-¿Cómo que qué? ¡Pues que va a ser, las nubes hombre! ¡Si de eso estamos hablando! Abrase visto ¿No dijo que iba a llover?

-Es verdad, disculpe, no atendía, me he despistado

- Ya veo ya

- Me distrajo su cabeza

-¿Mi cabeza?

- ¿Nunca le han dicho que tiene un pelo estupendo?

-Mi pelo…¿Pero ahora de qué habla?

-Nada, discúlpeme. De todas formas compruebo que es un hombre previsor y ha traído su paraguas

-Que raro es usted ¿Y de que paraguas habla, de éste? No, no es mío, he venido a devolverlo

ESPIAS EN LAS FLORESWhere stories live. Discover now