One-Shot

330 13 1
                                        

Era un día nevado cuando niño-que-vivió-y-salvo había decidido iniciar un nuevo capítulo en su vida, junto a su novio Draco Malfoy. Iban a mudarse a un pequeño departamento en Londres, cerca de la academia de aurores y el hospital San Mungo, donde Draco hacía sus practicas de medimagia. Solo había algo que aun no asían, Recojer las cosas de Harry en Privet Drive. En la guerra, Harry se vio obligado a dejar la casa de sus tíos, para impartirse en la guerra contra Voldemort, dejando objetos muy preciados para el, como el álbum de fotos, en donde tiene las únicas fotos que quedaron de sus padres, fotos de amigos y de momentos en la relación con Draco, cuando había necesidad de ocultarla. Así que decidido a dar el último paso tocó el timbre del lugar donde pasó su infancia.
Su tía Petunia lo recibió a la pareja en la casa a regañadientes, ellos saludaron respetuosamente a aquella familia por la que tanto odio recibió, Harry no les guardaba rencor, había pasado por demasiadas cosas en su vida como para hacer de esto mucho más incómodo pero Draco, al tanto de lo que el paso en esta casa les lanzaba miradas de odio a su tío y primo que seguían asombrados por volverlo a ver. Subieron a la habitación y guardaron en una caja todo lo que necesitaban, se iban a ir a despedir cuando Dudley Dursley detuvo a Harry en la escalera para hablar con el, a solas.
- Harry, quiero que sepas que en serio lo siento mucho por como me comporté contigo cuando vivías con nosotros, era un idiota, te hice mucho daño, quiero que sepas que te aprecio, espero que puedas perdonarme y que podamos mantenernos en contacto
- No hay problema, esto ya lo supere hace mucho y yo también quiero mantenerme en contacto contigo, tenemos mucho que contarnos.
Después fue con Draco dándole un último adiós a la casa donde pasó su infancia, guardó las cajas en el maletero con mucho cuidado, cuando iba a proceder a entrar al auto Draco lo detuvo.
- Amor, se que aunque lo niegues, estar aquí es difícil para ti, pasaste muchos momentos aquí y no creo que haya ninguno especial mente bueno, por lo que tengo algo que decirte.
- ¿Que pasa cariño?
Las manos de Draco temblaban, no estaba seguro que si era por el frío que hacía o por los nervios, este era un gran paso, algunos pensarían que es muy pronto, pero después de todo lo que vivieron todos estos años y el tener que mantener en secreto su relación, estaba muy seguro de lo que iba a hacer en este momento.
Tomo las manos de Harry y lo miro a los ojos,
-Harry, eres el amor de mi vida, no soporto la idea de estar lejos de ti, no más, ya tuve mucho tiempo de mostrar cuanto te amo cuando nadie nos ve, quiero que cada día lo primero y lo último que vea sea tu rostro, quiero estar contigo toda mi vida, tener hijos y envejecer juntos...
Los dos ya estaban empapados en lagrimas de felicidad, cuando Draco sacó una cajita negra del bolsillo de su chaqueta y se arrodilló ante su amado. Abrió la caja lustrando el anillo de compromiso plateado de la familia Malfoy
-Harry, te casarías conmigo?- dijo Draco Malfoy ofreciéndole su corazón a Harry Potter como lo hicieron desde el día que se conocieron
-S-Si- Respondió Harry, la voz le temblaba de la emoción y cuando tuvo el anillo puesto no pudo hacer más que saltar a los brazos de su ahora prometido y besarlo, demostrándole en cada beso todos sus sentimientos e ilusiones. Draco le había dado un recuerdo hermoso en un lugar donde no obtuvo más que rechazo, un recuerdo que nunca planeaba olvidar.

DursleysWhere stories live. Discover now