Son muchas las cosas que nos pueden llamar la atención en una persona.
A veces, es su personalidad y forma de ser. O su inteligencia y un bonito físico.
A él, de ella todo lo atrapaba. Pero principalmente, era su sonrisa, el recuerdo de ella, lo que no lo dejaba dormir. Y aún así durmiera, en sus sueños, aparecería su imagen.
Esa chica se metía constantemente en sus pensamientos, dándose ideas para volver a verla.
Hasta que sucede.
Hasta que pasa de tenerla sólo como un recuerdo, a volverse su compañía. Tal vez... ¿Para siempre?
