Hola, me llamo Eleonora.
Yo crecí en un pueblo de Tenerife (Canarias) llamado Puerto de la Cruz, de allí me tuve que ir con 12 años porque mi padre enfermó y al cabo del tiempo acabó muriendo..
Mi madre y yo no podíamos seguir viviendo allí por como eran los presupuestos, entonces tuve que despedirme de mis amigos y de mi mejor amigo Dilan siempre se porto mejor conmigo que con los demás y yo no lo entendía, hasta que ese día, cuando nos despedíamos nos dimos un abrazo y me dijo:
- Elen, no quiero que te vayas, quiero que te quedes aquí conmigo puedes quedarte en mi casa - dijo él.
- Sabes que me encantaría quedarme contigo, pero no puedo abandonar a mi mamá, te prometo que nos volveremos a ver, vale? - le dije.
- Pero... es que tú me gustas y te echaré de menos..
- Pues te esperaré, no saldré con nadie hasta que nos volvamos a encontrar vale?
- De verdad??
- Claroo, porque tú a mi también me gustas.
- Vaalee, ten buen viaje Elen.
- Graciaas! Adiós te echaré de menos.
Y entonces me fui y deje allí toda mi vida, él en verdad me gustaba pero tenía doce años recientes y no sabía nada ni entendía nada de la vida, ¿quien me asegura que no fuera de amistad?
*Yo te aseguro que no era de amistad*
- Venga ya callate conciencia..
¿Pero y si tenía razón? ¿Y si me gustaba de verdad?
Bueno habían pasado ya ocho años desde que no lo veía, no creo que lo vaya a ver nunca más la verdad. Iré a desayunar que mi madre me está esperando.
Ah por cierto si no lo dije me fui a Sevilla a un pueblo de las afueras, en el que hice amistades y me eché un novio, si ya sé que se lo prometí pero eramos pequeños y no lo volvería a ver más asique que más da ya.
De mientras que desayunábamos mi madre habló para cortar el silencio:
- Hija, tengo una noticia para tí.
- Dime mamá, que pasa?
- Estuve hablando con los abuelos, y la abuela enfermó y tenemos que volver para nuestro pueblo, sé que no te gusta la idea pero creo que es lo mejor.
No puede ser, ha dicho lo que creo que ha dicho?
- ¿Cómo? ¿Que es lo que me dijiste mamá?
- En resumen, nos vamos a nuestro pueblo mañana.
- Pero mamá!?
- Lo siento, pero es importante y no existe la posibilidad de que te quedes.
- Puedo trabajar y pagaré esto.
- No lo harás, vendrás conmigo y seguirás tu carrera.
Sé que no la dejaría ir sola pero justo con lo que acababa de estar hablando yo sola, esa opción de volver a verlo me mata.
- Vale mamá, lo siento por hablarte así.
- Tranquila hija, te entiendo ahora termina de desayunar y ve haciendo las maletas.
- Vale mamá.
Terminé de hacer las maletas y me tiré en mi cama, cuando de pronto suena mi teléfono y era un número desconocido, dudé si cogerlo o no pero al final lo cogí:
- Sí, hola?
- Hola
- ¿Quién eres? ¿ Y como tienes mi número?
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Dos corazones y un destino
RomanceDilan y Eleonora eran amigos de la infancia vivían en un pueblo de Sevilla que estaba en las afueras. Pero un día, ella se tuvo que ir y en la despedida Leandro le confesó a Sofía que le gustaba desde los siete años, pero ella no le creyó y entonce...
