La nación del agua una de las más puras, debido a su poder de purificación y sanación son muy conocidos en toda la región por limpiar todas las fuentes hidricas cercanas a sus aldeas pero no se dejen engañar son muy protectores con estas aguas y no les gusta ver a intrusos, ya que están al tanto de los efectos de curativos de estas y de la codicia de las demás razas, esa tribu es una de las más fuertes de los elementales logrando hacer grandes cosas con estas, son maestros en el sigilo por lo que te aseguro no te gustará invadir su espacio.
-¡Khäølus! Vuelve aquí ahora mismo jovencito- decía aquella madre enojada por la desobediencia de su joven hijo.
-ahora que quieres mamá estoy ocupado- cansado de que su madre le ordenará todo el tiempo el joven chico solo veía la hora de irse.
para que sucediera eso no faltaba mucho ya que al cumplir los 18 años de edad los jóvenes de la raza agua eran sacados de su casa a el mundo para que se convirtieran en cazadores y exploradores en el transcurso de unos cuantos años para que después volvieran a la tribu a formar una familia y un hogar.
-te he dicho más de 5 veces que mantengas tus cosas ordenadas ya que solo faltan unos cuantos meses para que te independices, ay mi niño... Y pensar de que apenas ayer empezabas a manejar una pequeña corrente de agua y hoy ya cambias el curso de un río completo, estoy muy orgullosa de ti- decía conmovida y lágrimas en sus ojos
-ay mamá... Muchas gracias por todo, y se que soy algo difícil aveces pero muchas gracias por no rendirte conmigo, te amo mamá- decía abrazando a su madre la cual ya se encontraba llorando
-cuídate mucho mi niño- miéntras se limpiaba las lagrimas sonreía mientras colocaba sus manos al rededor de las mejillas de su hijo -prométeme que volverás a mi lado para verte como te transformas en un hombre con una familia ya quiero ver a que jovencito me traes aquí- decía ya más risueña giñandole el ojo a su hijo
-¡Mama!- decía algo avergonzado debido a aquel comentario de su madre
La parte más importante de la transformación de joven a hombre es la supervivencia, al salir al mundo ponen en práctica todo lo que han conocido y aprendido a lo largo de toda su vida en la aldea, para poder volver a la aldea debían de traer algo que los haya marcado, algunos traían un collar hecho de los dientes de algun monstruo o criatura, otros una flor exótica de los bosques más peligrosos y los más arriesgados llegaban con algunas de las criaturas más peligrosas totalmente domesticadas.
La madre sabía que aunque su hijo fuera fuerte este se dejaba guiar mucho por las emociones y era algo ingenuo por lo que está le rogaba a los espíritus del agua que cuidarán a su hijo y lo ayudarán a volver a salvo a su casa.
La gran ceremonia, el momento en que todos los jóvenes de 18 años iban a ser soltados al mundo estaba próxima a llegar, con tan sólo unas semanas de preparación la madre de khäølus estaba estresada guardando todo lo que su hijo podría necesitar para poder iniciar su vida de independencia, su madre guardando amuletos y totems de protección para su hijo el cual no le atribuía ningún poder a esas cosas pensaba que solo eran baratijas y supersticiones.
-¿de verdad crees que voy a llevar todo eso madre? Llevaré solo uno de esos vale... Emmm este- escogió un pequeño collar que tenia una joya acůerea la cual era una gema guía para los viajeros más aventureros
-esta bien hijo...- la madre siempre mostrando su preocupación no dejaba de pensar en la posibilidad de que su hijo no volviera a casa ya que muchos decertaban y se volvían gitanos llendo de un lado a otro sin un sitio fijo en el cual quedarse.
Los días transcurrieron con normalidad hasta el momento de la ceremonia.
-hola a todos los jóvenes que se saldrán a ver el mundo, les deseo lo mejor, antes de dejarlos libres quiero recordar les las zonas en las que habitan las razas, nosotros la raza Äcueroleos, habitamos cerca a las fuentes hidricas, ya saben manténganse cerca de una es su mayor arma y protección, los Těrtorïos, habitan las cuevas mayormente ya que son la raza de tierra, los Ăêroleos, la punta de las montañas y los valles ya que son la raza de aire y la última de las principales la raza Îgnęrous la raza de fuego y nuestra contraria por ningún motivo se les ocurra ir a las regiones volcánicas si no quieren que los maten-
Al terminar la reunión todos los jóvenes se dirijen a las puertas y empiezan a caminar perdiéndose en el bosque, algunos corrían y otros que tenían un mejor manejo del agua la usaban como patineta para ir más rápido entre risas y gritos de emoción el joven khäølus voltea para ver a su madre una última vez
-adiós... - decía despidiéndose ya a lo lejos perdiéndose en aquel bosque que cada vez se hacía más espeso
La primer tarea que khäølus tenia era buscar un lugar para armar su cama y lo que sería su hogar provisional mientras encontraba un lugar mejor, después de caminar durante un par de horas encontró un pequeño claro en el bosque al lado de un río aunque claro el no sería el único en encontrarlo.
-¿khäølus? Bueno puedo haber sido peor- decía de forma burlona una voz femenina
-¿mörăi? ¿De verdad? Cuando por fin me libero de mi madre llegas tu- decía de la misma forma risueña para después abrazarla
Ambos jóvenes eran amigos desde hace muchas años y el estar acompañado de una chica tan fuerte como lo era ella era bastante bueno para khäølus ya que lo que tenia de fuerte lo tenia de astucia e inteligencia aquella chica
-muy bien khä, vamos a hacer un refugio provincional, necesitamos ramas y muchas hojas grandes yo soy mejor escaladora que tu así que yo bajaré las hojas tu consigue las ramas y nos vemos aquí en 5min entendido-
Dicho esto, mörăi salía y empezaba a trepar una palmera con mucha agilidad y velocidad, miéntras tanto khäølus salía caminando tomando las ramas más grandes que veia
KAMU SEDANG MEMBACA
Los relatos perdidos de Bøthërya
FantasiEn un país que sé ha visto obligado a volver a su fase más primitiva debido a el caos de guerras pasadas las normas de comportamiento se han visto incrementadas, ya que en un mundo lleno de criaturas místicas no se puede aplicar lo que dicen por ahí...
