La caída

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Lo vi todo por la tele, en mi sofá y junto a mi hija de siete años. Lo primero en caer fueron los satélites militares, después la prensa, mas tarde las ciudades como Chicago, Nueva York, Buenos Aires y Tokio entraron en caos.  Yo ya me estaba volviendo paranoico, estreche mas los contactos con amigos, un dia recibi la llamada de una antigua amiga de mi esposa, dijo que en las bases militares de Hungría estaban habilitando hogares para refugiados, dijo que mi hija y yo teníamos un lugar reservado, imagino que fue para que me tranquilizara, no lo consiguió.

Yo me encontraba ya de los nervios cuando esos desgraciados aparecieron, se hacían llamar Los Liberadores, pero no libereraban nada. Se dedicaban a atacar ciudades y "liberarlas", ya grandes ciudades estaban cayendo y cada vez consiguen  mas seguidores, ya estaban empezando a aparecer en Hungría, entonces fue cuando enloqueci, compre un arma de fuego y fortifique mi casa todo lo mejor que pude.

El gobierno Húngaro empezo a reclutar a todo aquel que supiera manejar mínimamente un arma de fuego para defender Budapest en caso de ataque, de poco sirvió.

Los Liberadores llegaron a Budapest y mataron a toda la milicia en cuestion de horas, destruyeron la Basílica de San Esteban con sus tanques y comenzaron la destrucción de todo a su paso. Lo vi todo desde mi casa, todas las explosiones y al instante recibí una llamada de  Rebeca (la amiga del ejercito de mi antigua esposa).

-Paul, un helicóptero pasará por tu zona para recoger a los familiares de militares, coge a tu hija  y ve corriendo- me gritaba Rebeca desde el teléfono.

Corrí al cuarto de mi hija y le dije que cogiera solo lo indispensable y que nos íbamos para no volver. Yo hice lo mismo y metí en una mochila comida y varios útiles más.

Entonces salimos a la calle, era una simple calle que terminaba en una casa hacia la derecha y que a la izquierda tenia varias casas y un giro a la izquierda. Las casas eran de estructura cuadrada con un tejado de teja con forma triangular. En el centro de la calle había un helicóptero con un montón de personas alrededor pidiendo que se llevaran a sus hijos o que les ayudaran, ellos respondian:

-!Solo militares y familiares!

Pobre gente, me decía. Pero por mucho tiempo había conseguido la habilidad de la indiferencia ante los demás personas. Corrí hacia el helicóptero con mi hija de la mano, atravesamos la multitud gracias a unos soldados y subí  a mi hija al helicóptero en el ya había varias personas. Dentro vi que estaba Rebeca con su traje del ejercito húngaro, era un mujer de mi misma edad y estatura, era blanca y tenia unos grandes ojos azules, además era rubia, ella era como yo viuda y tenia una hija casi igual a ella de la misma edad que mi hija.

-Si suben uno mas el helicóptero no volara- me dijo Rebeca

Entendi lo que debia de hacer.

-Cuida de Margaret- le dije a Rebeca.

Ella sintio y mi hija me dijo entre sollozos:

-No quiero irme sin ti papa.

-No me pasara nada Margaret- la tranquilize-no me va a pasar, tu padre es un chico fuerte- le dije en broma y logre sacarle una sonrisa.

Rebeca se la llevo mas dentro del helicoptero y me dijo:

-Vamos a  la base militar Sherman, al norte de Varsovia.

Asentí y me aleje del helicóptero, entonces los dos  soldados que estaban manteniendo a la gente a raya y entre gritos de los habitantes el helicóptero levanto el vuelo y se fue hacia un lugar mas seguro que una ciudad en asedio por unos chiflados numerosos.

En busca de un lugar seguroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora