Sono Momenti

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En las noches rutinarias y cotidianas; donde la luna brevemente pestañea los recuerdos deteriorados por el tiempo, los pensamientos volátiles invaden una psiquis confundida, herida por las incertidumbres que me dejan los besos fugaces e insignificantes de un momento.

Mientras exhalo el humo sin materia desde la profundidad del alma, más que del cuerpo, los cuestionamientos banales y penetrantes de siempre, me invaden eurfóricamente, y pienso en el deseo de la plenitud que llenase un vacío insaciable, que solo en la nebulosidad que agradece a los abusos permite la calma, cuando el cuerpo pierde lentamente sus funciones, y los pensamientos se convierten en nada más que sensaciones eléctricas que no se graban en las redes neuronales de la memoria.

Es entonces, que sin nunca encontrar el destino de las respuestas buscadas, se siente algo de esperanza, prohibida por Dante, lujuriosa y llamativa, hipnotizante y seductora promesa de paz, ¿Quien fuera en la sala opuesta, separada por un vidrio reflector, la versión propia cuya sombra veo claramente, pero no me es posible materializar?

Quizás hay algo herido, quizás solo nunca hubo nada que herir, quizás sea del daño responsable una ausencia más que de un recuerdo, y quizás los recuerdos solo sean implantes de momentos deseados que no se han podido alcanzar.

Ya en el borde, que me llama, los deseos, los anhelos y la melancolía de una vida irreal, me llevan de la mano en la caída, y mientras me repito "me verán volver", en el fondo me pregunto ¿qué es lo que va a volver? porque quizás nunca realmente supe que era, ni que quise, ni que quiero; y ya cada vez es mas tarde para saber, que, ni quién me salve.

Ni los segundos que regalan los movimientos automáticos de un reloj, ni el constante análisis insalubre e improductivo de los momentos más ínfimos, me indican los pasos que debo tomar para encontrar un camino que solo encuentran los que no lo buscan, pero talvez, de alguna manera, un día los voy a dar, lo único que me queda es respirar hasta que el aire me explote, y ahí talves en tus palabras encuentre lo que tengo que hacer.

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