En Eurir, existen cantidades incontables de tierras no descubiertas, expediciones fallidas, guerras entre continentes. Pero entre todas ellas se destaca el Imperio.
Los distintos reinos humanos del continente libraron una guerra que duró veinte años, esta se desencadenaría debido al descontento de la gente respecto a los pocos recursos que recibían en distintos reinos, los levantamientos de cada uno de los territorios eran fácilmente oprimidos, debido a la poca cantidad de armamento que poseía la gente. Todo estaba controlado por estos reinos, hasta que una persona, el cual su nombre no es mencionado en ninguna parte de la historia de Eurir, unió a toda la gente descontenta, les entregó armas y armaduras, y coordinó ataques en las partes más débiles de cada territorio, desestabilizándolos desde dentro. Los primeros reinos de las fronteras más lejanas a la costa fueron sometidos a la causa rebelde, llenándose de gente y tomando como puntos de ataque estos territorios conquistados, autodenominándose "El Dominio", aún así, a pesar de no tener un líder ni organización, tenían cabecillas que lideraban los ataques en la vanguardia. Tras años de intentos de atacar los territorios perdidos, los reinos nunca pudieron retomar los territorios por si solos, y por primera vez en la historia del continente, los monarcas sostuvieron una reunión y formaron la gran "Alianza de Hierro". Unidos bajo el liderazgo de Daríc Templabrío, el rey del territorio más cercano a la costa, esta alianza se formó con el fin de acabar contra los guerreros del Dominio.
La unión de los reinos junto a las decisiones de Templabrío giraron todo el rumbo de la guerra en contra de los rebeldes, retomando territorio tras territorio; en cuestión de semanas, un gran número del territorio del Dominio había sido retomado por la Alianza de Hierro. Toda la guerra culminó en la reconocida "Batalla del bosque rojo", en donde Templabrío, a la vanguardia, venció a la mayoría de los cabecillas rebeldes en combates uno a uno, demostrando así su valía y su poderío como líder. Con aquel combate, las tensiones entre "El Dominio" y la "Alianza de Hierro" acabaron, con la disolución del primero, y los restos de este subyugados al poderío de la Alianza de los reinos humanos.
Mientras el Rey Daríc libraba la guerra en la vanguardia para retomar territorios que ni siquiera le pertenecían, el concejo de reyes determinó que en su vuelta, fuera victoria o derrota, se le entregaría un título mas adecuado para sus proezas, tanto como rey, estratega y guerrero. Y así fue; Daríc Templabrío regresó victorioso de las tierras del Dominio, y entre celebración y regocijo, los reyes se levantaron y lo eligieron como Emperador. Si bien habían imperios antes, este sería distinto, no primaría ninguna religión ni creencia, ahora los reyes serían los señores de las tierras que alguna vez gobernaron, todos ellos habían accedido, y toda la gente lo vitoreó como tal.
Seis años más tarde, el Emperador Templabrío se vio con recursos escasos para abastecer a su gran imperio, y envió a una de las casas que primaba en el poderío naval, la Casa Surcamar, a explorar nuevas tierras por recursos. Bajo el liderazgo de la Almirante Alys Surcamar, líder de la casa naval y reconocida por su valentía al navegar por mares inexplorados, decidieron zarpar a buscar nuevas tierras por el Imperio.
Tras meses de viaje, o quizá más, Alys y su Casa vieron tierra, encallando en los pies de una gran colina en la cual construirían su primer asentamiento, "Puerto Amarre". Utilizando Puerto Amarre como una base de operaciones, se hicieron camino por la colina hasta llegar a bosques de proporciones gigantes, donde comenzaron su operación de extraer recursos para llevarlos al Emperador. Pero se encontraron con humanos que los atacaron, matando a miles de leñadores que trabajaban para la Dama Surcamar; esta no se hizo esperar y decidió atacar a sus enemigos con todo lo que tenían, pero resultó que estos atacantes eran tantos que los superaban en número, la Almirante llamó por una retirada a Puerto Amarre y desde ahí envió a un emisario para solicitar la ayuda del Emperador.
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Historias de Eurir: Razas Quebradas
FantasyLos recursos escasean, el emperador ha enviado a sus mejores navegantes a descubrir nuevas tierras para reclamarlas en nombre del Imperio. La casa Surcamar, la cual cuenta con el poderío naval, asentados en el nuevo continente, buscan dominar cada r...
