La humanidad nunca aprendió con libertad qué era unirse, formar equipo y crear un universo agradecido por lo dado y fue cuando se sometió una vez más al régimen de lo estricto y ordenado, poco sutil. Esta vez se aseguró reunir a cada uno por su signo astral de nacimiento y se creó una comunidad en cada parte del mundo alejados uno de otro. Algunos estaban cerca pero otros no.
Los signos de aire estaban arriba en las montañas más altas sin tener contacto con el suelo nunca más, sus comidas eran limitadas y el gobierno se hacía cargo de enviar comida suficiente hasta allá arriba por medio de aviones avanzados que al igual de entregar comidas tenían la orden de vigilar que todo estuviera en orden.
Los signos de agua estaban en los trópicos, océanos y playas más vistosas, colores excepcionales y al igual que los demás signos estaban sin contacto con ninguno de tierra o aire, sin embargo eran los signos con tasas de felicidad en sus vidas a diferencia de los de aire que extrañaba poder tocar el suelo húmedo y el césped.
Los signos de fuego estaban más cerca de capitolio, ellos servían al ejército mayormente y al trabajo de Finanzas, industrias de comidas, enlatados. Ese trabajo que solo en la ciudad se podría hacer. Los signos de fuego eran un poco revoltosos y el capitolio había decidido tenerlos más controlados cerca de ellos hasta hacer de éstos reprimidos y marginales. Aquellos que voz y voto no contaba. No podían decepcionarse porque los demás signos astrales tampoco podían decidir en nada.
El capitolio decía: Su vida es suya pero su libertad no, se lo han dado todo y no apreciaron lo que se les había dado y ahora las consecuencias pagan el precio.
Chantaje, conveniencia, realidad, opresión.
Psicológicamente el capitolio plantaba esa información en nuestra cabeza a tal punto de hacernos sentir culpable por lo que había hecho en el pasado. Desastre, decía Blake Khieve, nuestro gobernador, presidente, todo lo que regía el país podría decirse, el rey de los astros prácticamente.
Al principio se creía absurdo dividirnos por signos; tonto decían algunos pero por años se había mantenido la paz mundial. No había guerras, ni disputas por países. Ya no había países de hecho...
Hay un elemento que falta y es el más alejado de los demás. Elemento tierra, signos de tierra eran alejados de los demás por mucho que la tierra estuviera en todos lados y que los signos eran un elemento calmo y perseverante el capitolio decía que eran ferros y duros aceros que si podían levantarse se traerían a aire que vive soñando con la libertad y desataría que el agua se alzará a gran magnitud para cubrir a todo el mundo y suficientemente capaz para hacer que un fuego ardiente no mirara las cenizas sobre su paso. Peligrosos e incapaces de aceptar una injusticia, tercos y testarudos para obedecer.
Blake les ofreció trabajar en lo suyo, tierra, agua y árboles a cambio de separarlos de los demás para no tener esos problemas a futuro. Ellos aceptaron pero sin recibir ayuda de el capitolio para nada más que negocios y éste aceptó. No le quedaba de otra además. Era eso o aceptar que los tierra realizaran el final de lo que quedaba de la humanidad.
Ellos se ubicaban en lo que antes que llamaban Noruega. Son los signos capaces de sentir el agua en sus pies, correr por un extenso pasto lleno de rocio y poder respirar aire fresco todas las mañanas sin sentir el frío carcomia su piel como los signos de aire. Los tierra les proveía leche, verduras y carne al capitolio para que comieran y les vendía a los fuego para que hicieran productos enlatados para llevarlos a otros signos. Pero jamás tenían contacto. Todo lo hacían gente del capitolio, uniformes verdes oscuro casi militar pero más de cuero para que las balas y las cortaduras o picaduras no entendí rápido a la piel.
Está es una carta para mi madre que vive en el capitolio siendo mujer sagitario, hoy es 25 de diciembre del 2062 y estoy sentada sobre una roca alta comiendo un sándwich con leche fresca. Te quiero decir que te amo y no te he olvidado. También es un mensaje para ti, porque es probable que jamás llegue a mano de mi madre.
¿A que signo perteneces tú?
Yo soy Tauro, signo de tierra y hoy inicia la guerra.
YOU ARE READING
E LL O S
Fantasy¡Dime de qué signo eres y te diré a donde perteneces! Está historia la he creado con el fin de entretenerlos con un poco de mi interacción, fantasía e imaginación. La historia es como las demás que has escuchado sin ser una de ellas. Encontré él amo...
