DOMINIC
Gemidos y gruñidos se escuchaban por donde sea hago una mueca y Calum mi lobo arruga la nariz en desagrado el olor a alcohol, drogas y sexo era jodidamente fuerte y asqueroso me detengo un momento solo para tratar de relajarme era muy fácil ponerme de malas.
¡Esto si era una jodida mierda!
Busco entre todos estos hombres desesperados a Mateo, chicas con ropa muy pequeña o sin ella se pasaban por el lugar buscando a su presa la billetera más gorda así funcionaba.
― No me toques puta ― mi voz es dura gruño a la mujer que acaricia mi espalda y ella se aleja con el miedo en sus ojos inyectados de sangre.
Las sexys sirenas el más famoso club de "caballeros" de Hampton Carolina del Norte era un lugar demasiado moderno exclusivo para caballeros de la alta sociedad niños ricos, ejecutivos importantes cualquier cabron rico dispuesto a pagar una gran cantidad de billetes por una noche inigualable o eso era lo que se contaba su fama.
Este club no era para cualquiera.
Estaba divido en dos partes una de ellas era solo para disfrutar de bailes exóticos, beber y ver un par de culos dulces.
La otra parte iluminada por luces rojas era la zona "prohibida" podías coger con cualquiera y con unos miles de dólares tus fantasías sexuales eran cumplidas en su totalidad bastante atractivo para muchos.
Encuentro a Mateo en una esquina una pelirroja le está dando la mamada de su vida o eso parece hago una mueca y me doy la vuelta decidido a largarme de este puto lugar algunas mujeres pasan por mi lado tratando de llamar mi atención acomodo mi chaqueta no me interesa ninguna de ellas.
Me detengo un momento casi al llegar a la puerta Calum despierta hipnotizado por el nuevo olor dulce cierro los ojos buscado el rastro pero este se mezcla con los demás haciendo casi imposible seguirlo era un ligero aroma frutal exquisito.
Frambuesas, inhalo tratando de conservarlo pero desaparece.
Gruño molesto y un poco nervioso.
Sigo mi camino no podía estar un maldito segundo más aquí camino hacia la salida pero las puertas están bloqueadas nadie podía salir hasta terminar el gran show.
Una rubia y una morena se acercan a mí acariciando mis brazos y pecho.
― Déjanos ayudarte estas muy tenso...― la rubia lambe mi cuello mordiendo el lóbulo de mi oreja tomo su muñeca antes que baje más.
― Te daremos placer....― susurra la morena metiendo la mano bajo mi camisa tomo las manos de ambas y las alejo de mí con brusquedad.
― No me toquen― ellas se alejan con clara molestia en sus rostros cargados de maquillaje les muestro mi sonrisa socarrona y peino mi cabello hacia atrás caminando hacia la barra solo pido un trago de mi whisky favorito mi mal humor empeora al estar aquí.
― ¡Bryan! es el turno de JLO ¿Por qué rayos el escenario no ha salido?― la rubia a mi lado grita por la música alta y el chico tras la barra gruñe lanzando un trapo y sale tras de la barra no le tomo importancia y bebo por completo el líquido ámbar en el pequeño vaso de vidrio tomo la botella de Jack Daniel's y relleno.
― ¿Eres nuevo por aquí? nunca antes te había mirado soy Alissa ― miro mi brazo su uña roja hace círculos por mis tatuajes me sonríe y le devuelvo la sonrisa era una mujer bastante atractiva, con pechos grandes, cintura pequeña y unas caderas bastante provocativas la miro sin descaro y a ella parece no importarle sonríe guiñándome un ojo y termina por irse acariciando mi mejilla.
Me recargo en la barra con los codos observado como el tubo sale lentamente por el techo hasta llegar al piso las luces se apagan y solo quedan destellos rojos por el lugar miles de pequeños láser apuntando a todas partes el sonido lento de la canción se escucha en todo el lugar.
Calum vuelve a despertar inquieto al igual que yo puedo volver a sentir ese olor.
― ¡El momento que todos han esperado a llegado caballeros!― la voz de Alissa se escucha fuerte y clara todas las chicas han desapareció y los silbidos se escuchan por todas partes― nuestra maravillosa JLO está aquí― sonríe y apunta hacia las cortinas rojas parecen ansiosos por ella.
Pequeñas luces doradas iluminan el escenario que sobresale del piso la silueta de una mujer es iluminada y el olor a frambuesas se hace tan intenso que me cuesta respirar.
Me congelo y el vaso de cristal se hace añicos en el piso mi vista se nubla y mi respiración se vuelve pesada.
Calum ruje con fuerza al borde de la locura.
"¡MIA, MIA, MIA, MIA!"
La irá de los demonios se apodera de mi cierro los ojos y hago puños mis manos sin poder controlarme, mi sangre hierve.
¡NO!
Me giro lleno de rabia tomo de la botella.
"¡BÁJALA DE AHÍ, TOMALA!"
Niego bloqueando la conexión y trato de mirar hacia otro lado, la rabia que sentía en este momento me orillaba a matar a todos tomo la barra con fuerza conteniendo a la bestia no necesito a una pareja, no necesito esa mierda. No puedo evitarlo y la miro lleva puesta unas botas negras hasta las rodillas la capucha de su atuendo cubre casi por completo su cabello y el gran escote deja a la vista un sujetador de encaje negro y un par de buenos pechos me remuevo en mi lugar luchando contra mí.
No la necesito me repito una y otra vez los comentarios que recibe son tan vulgares que me vuelven loco sentía como la deseaban, mi vista se torna roja lleno de rabia tomo mi cabeza entre mis manos dando la vuelta, no quería verla no quería esto.
Inhalo y exhalo haciendo puños mis manos escucho mis huesos crujir, la mayor parte de su rostro está cubierto por la capucha negra pero aun así puedo ver sus ojos cargados de maquillaje sus labios eran carnosos y con ese labial rojo eran la perdición.
Seguía observándola, torturándome y sin duda alguna nunca había sentido tanto puto coraje en toda mi maldita vida.
Utiliza las dos manos y escala el tubo como toda una profesional, se pone de cabeza y la capucha revela una melena de cabello negro.
Gira al rededor del tubo y termina en el piso sus piernas están completamente abiertas una a cada lado, se inclina hacia el frente y puedo ver sus ojos negros mira hacia mi dirección y yo me escondo tras la gente no lo soporto más y salgo del lugar empujando a todos los que se encuentran en mi camino abro la puerta con fuerza.
"¡Sácala de ese lugar!" gruñe Dolido pero no estaba dispuesto a hacerlo, no estaba dispuesto a nada por ella.
Lo ignoro y busco el mechero en los bolsillos de mi chaqueta enciendo un cigarrillo y me siento en la acera no la necesitó...
No la necesitó.
No la necesitó
Estar conmigo era una maldición.
terminabas muerto, o yo terminaba matándote.
No necesitaba más mierda exhalo el humo y me siento jodido, furioso, lleno de rabia y muy confundido.
Gabby♥
YOU ARE READING
DOMINIC
Werewolf"Somos nuestro propio demonio y hacemos de este mundo nuestro propio infierno"
