Observo la noche
la luna, las estrellas, el vacío...
Vacío, amigo mío,
Cuanto hemos vivido, cuanto me has dolido
Tu maldita huella que me persigue
Consigues que me atosigue
Que por ti mi vida desvive
Y por ti vive.
Me invado de tu nada
Me consume y me hace sentir
Como los deseos de una ave sin alas
Que vaga, vaciada, sin alma, sin nada.
Cuando creo zafarme de tu incansable sin vivir,
Me recuerdas que era mejor sentir nada
Que no tener nada por lo que sentir.
Y en estos versos te maldigo
Mas haces que por ti haga un escrito
Y en este escrito te digo,
Ya nos veremos viejo amigo
