Profesor Oh

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Oh SeHun es profesor de inglés en uno de los colegios más importantes de toda Corea del Sur.

Todos los alumnos le temen y mucho más los que tuvieron la desgracia de que les impartiera clases.

SeHun tiene una apariencia algo intimidante, pero eso no se compara a su carácter de mierda. 

Llegó al salón, puntual como siempre.

Los alumnos al verlo rápidamente se callaron y acomodaron en sus asientos.

— Bueno días jóvenes— dejó su portafolio en el escritorio y empezó a dar la clase.— Abran sus libros en la pág...

Fue interrumpido por el sonido de la puerta siendo golpeada.

Caminó y al abrirla se encontró con su mejor alumno.

— Señor Kim.

— Disculpe la tardanza profesor Oh, ¿Puedo entrar?— el pequeño chico de cabellos castaños no lo miraba a los ojos.

— No me gusta la impuntualidad Kim, lo dejaré pasar solo porque fue la primera vez y última.

El chico entro y rápidamente se sentó en su lugar, en todo momento con la atenta mirada del profesor.

— Abran sus libros en la página sesenta y cinco y empiecen con los ejercicios, son el repaso de la clase de ayer.

Todos los chicos obedecieron y empezaron a trabajar.

Se sentó en el filo del escritorio y posó su mirada en el chico Kim.

El muchacho era hermoso, tenía un aura angelical que lo tentaba de sobremanera, también poseía una gran inteligencia, todos sus colegas se lo decían y el mismo lo sabía, el chico era de un excelente promedio.

Al parecer su mirada era tan penetrante que JunMyeon alzó la mirada, duraron unos pocos segundos viéndose y después el pequeño la apartó con un sonrojo creciendo en sus mejillas.

Eso lo hizo sonreír.

— Tienen cinco minutos para que acaben.

Los adolescentes empezaron a escribir de manera mas rápida, parecían hormiguitas.

Una vez pasado el tiempo los chicos dejaron sus libros sobre el escritorio.

— Les informo que la calificación que obtengan de estos ejercicios va a contar en su evaluación, así que espero lo hayan hecho bien.

Varios jadeos se hicieron presentes, caras nerviosas, unas cuantas horrorizadas y unas pocas tranquilas.

— Silencio— ladró.

El profesor empezó a calificar uno a uno los libros y anotando la calificación en su lista de evaluación, los alumnos estaban algo ansiosos.

— Los libros están acomodados por número de lista, vengan a recogerlos en orden y en silencio— sentenció.

Cuando fue el turno de JunMyeon se paró algo nervioso y empezó a caminar, una vez que tuvo el libro entre sus manos regreso a su asiento.

— Felicidades señor Kim fue el único que obtuvo un diez cerrado— habló con esa seriedad que lo caracterizaba.

— G-gracias— se inclinó.

— Eso es todo por hoy, ya pueden irse.

Poco a poco el salón se fue vaciando.

Cerró los ojos con cansancio, afortunadamente hoy salía temprano.

— D-disculpe, profesor Oh.

Sintió unos leves golpecitos en su brazo, abrió los ojos y sonrió de inmediato.

— Hola cariño— susurró.

— Te noto cansado— el menor lo miraba preocupado.

— Tranquilo, solo es un pequeño dolor de cabeza— se levantó de su silla y lo abrazó.

— Está bien, pero debes tomar algo.

— Te prometo que en el descanso iré por una pastilla a la enfermería.

Iban a unir sus labios, pero unos golpes en la puerta hizo que se separaran enseguida.

— Pase— habló con ese tono de voz que todavía le causaba escalofríos al menor.

— Buen día profesor Oh.

Era la profesora YeRim.

JunMyeon al verla rodó los ojos, estaba molesto.

— ¿Que se le ofrece profesora Kim?— pregunto con su característica seriedad.

— Quisiera invitarlo a comer, podemos ir al restaurante que estás a unas cuantas cuadras del colegio.

JunMyeon enseguida notó las dobles intenciones de la fémina, lo supo al ver e exuberante escote que mostraba sin pena alguna.

— Me encantaría profesora YeRim, pero tengo un compromiso después del colegio.

— Podemos ir durante el descanso— insistió.

— Estaré dándole asesorías a mi alumno— señaló a JunMyeon, quién le dió una falsa sonrisa a la mujer.

— Pero JunMyeon no necesita asesorías, es el mejor alumno de todo el colegio.

— Me halagan sus palabras profesora Kim, pero hasta el mejor alumno tiene dificultades con algunas asignaturas y mi talón de Aquiles es inglés— mostró un puchero.

SeHun aunque no lo aparentaba se estaba divirtiendo con la escena de celos que estaba haciendo su novio.

— Como verá YeRim no puedo.

— Está bien profesor Oh, ya será en otra ocasión— dió una sonrisa falsa y salió del salón.

— Eres un celoso— lo abrazó por detrás mientras escondía el rostro en su cuello.

— Mira quién lo dice, te recuerdo que siempre me regañas cuando estoy hablando con algún chico en tu clase— le dió la cara y frunció el entrecejo.

— No me gusta que hablen en mi clase, eso es todo— mintió.

— Claro y como explicas tus miradas fulminantes cuando estoy con algún chico en cafetería.

— No te doy miradas fulminantes, simplemente estoy vigilandote.

— Eres un mentiroso, admite que te pones celoso— empezó a picar el pecho del mayor.

— Solo un poco— admitió.

JunMyeon se puso de puntitas y dejó un pequeño beso en los labios del profesor.

— Felicidades por la nota de hoy— sonrió orgulloso.

— Ya me habías felicitado hace un momento— rió el castaño.

— Lo sé, pero estaban todos tus compañeros, ahora que estamos solos quiero felicitarte de otra forma.

Sin darle tiempo de responder, atacó sus labios, amaba su sabor. Su lengua recorrió el labio inferior de su novio, para después succionar.

— B-basta Hun, nos puede ver alguien— susurró el menor.

— Está bien, pero más tarde no te escaparas de mí— sonrió travieso.

— Te amo— soltó mientras juntaba sus frentes.

— Yo más conejito.

— Te veo en el descanso para mis asesorías— soltó burlón

Dejó un último beso en sus labios y salió del salón.

SeHun podría parecer un tipo frío, pero en el fondo tenía un gran corazón y JunMyeon se encargaba de darle todo el amor que necesitaba.

One Shots [SeHo • HunHo]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora