De nuevo me dió insomnio, no me gusta; es como si hubieran hormigas por dentro de mi piel, como si caminarán incansablemente sobre mi rostro...
Tengo ganas de escribir un libro, escribir un horizonte de letras y sumergirlas en ese sueño errante, que me hace añorar las ganas de tenerte cerca.
Aveces olvidó todo lo que he vivido , todas las amarguras y alegrías, solo queda el frío enorme que congelan el pensamiento, los huesos, mi alma.
Tengo tantas historias que contar, soy un contador de cuentos , pero no uno cualquiera, soy ese, que se cuenta cuentos para poder dormir; para que las frases y palabras apaguen las brasas incansables de las hormigas en mi cara, de mis huesos de mi alma.
