「El último secuestro」

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[Aclaración: escribí este capítulo escuchando ocean drive - Duke dumont (slowed) por si queréis escucharlo mientras lo leeis xdd]

El aire de ese viernes por la noche era denso y molesto. Se podía notar el miedo de los dos subinspectores en el ambiente y a la vez la alegría y el descontrol de los secuestradores. Nadando estaba de conductor, dirigiéndose hacia una ladera del norte. Y Jacob/El calavera, orgulloso y lleno de locura, estaba riendo y hablando solo con lágrimas en los ojos.

En la camioneta se encontraban Gustabo y Horacio como los subinspectores Fred y Dan, asustados como dos niños desamparados. Pero Dan era el más vulnerable en ese momento. Se podían escuchar los sollozos de desesperación por toda la camioneta. Y esto a Fred le dolía.

Gustabo: ¡Oye Dan! Ya verás que vendrá tu novio, el niño asustado, para ir a la cena que tenéis esta noche. No podrán hacernos nada.

Fred dijo seguro, a pesar de que los dos estuvieran atados y vendados para que no pudiesen ver. Haciendo intento de menospreciar, como siempre, el peligro de la situación. Porque toda su vida, Gustabo se mostraba ante su hermano como el más fuerte.

Sin embargo, Horacio sabía cómo iban a acabar. Iban a acabar como Torrente, en el fondo del mar, pero lo que más le dolía en el alma era dejar al amor de su vida, Volkov y su figura paterna, Jack Conway.

Horacio: No... (sollozó) No ¡No quiero morir Fred! Tengo muchísimo miedo - dijo con la voz rota y mientras lloraba de desesperación.

Gustabo: ¡No vas a morir c*ño! -tragó saliva- No mientras yo y el abuelo decrépito estemos aquí.

Horacio se extrañó al oír a Gustabo mencionar a Conway, ya que él nunca tomaba en cuenta a nadie, y ni apreciaba a nadie en este mundo, excepto a él mismo y a Horacio. Y menos a Conway porque siempre él le tachaba como psicópata (aunque no se alejaba mucho de la realidad) debido a que a Gustabo no le gustaba cumplir las normas y manipulaba a todo los que se encontrase en su camino, incluido a su propio hermano, para alcanzar poder.

Toda la ciudad de Los Santos se encontraba en alerta roja después de que Conway escuchase de la voz de Fred/Gustabo decir QRR, pero ya era tarde. Mientras toda la malla los estaba buscando por toda la ciudad, la mafia y los secuestrados ya habían llegado a la ladera de la montaña, donde pedecerían.

Ellos seguian desorientados pero por el sonido de los neumáticos en la tierra sabían que ya estaban lo suficientemente lejos para ya no salir de allí con vida. De repente se escuchó una voz siniestra y familiar.

Jacob: Quitarles la bolsa de la cabeza. -Mandó a Emilio y a Nadando.

En ese momento los hombres armados les quitaron la bolsa negra de la cabeza, a la vez que los empujaban para que se quedasen de rodillas en frente de Jacob.

Jacob: Qué alegria veros Gustabo y Horacio -se rió de forma sarcástica-

Gustabo: Creo que se ha equivocado de personas -dijo de forma segura, aunque sabia en el fondo que los habían descubierto-

Jacob: No hace falta que me mintais, yo lo se todo -metió la mano en el bolsillo y sacó una foto- pero es la hora de acabar esto tal y como quiero.

(Au) La Dolorosa Verdad Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora