«Tal vez si hubiera pedido ese deseo de otra forma, todo sería diferente.
No paro de lamentarme nunca por lo que estoy haciendo, pero no puedo parar, más allá del arrepentimiento está este sentimiento que me vuelve malditamente loca.
Sé que ella no lo merece, no la conozco lo suficiente como para saber si es la mejor persona, pero como mujer, no debería estar haciéndole esto.
Intento convencerme de que no es de mi incumbencia, que no me afecta y trato de ignorar el sentimiento de culpa.
Aunque de igual forma todos esos pensamientos desaparecen al verlo. El chico de mis sueños, el dueño de mi corazón y mi amante.»
