Hay a veces que una persona te puede dejar y la puedes olvidar, pero hay personas que por mas que intentes olvidar la vuelves amar, la conocí en mis tiempos oscuros cuando la fuerte frisa tocaba mi puerta y en una desolada casa me encontraba.
Era un invierto, arrasaba el frío con lluvia, estaba en una cafetería leyendo un libro que me trajo recuerdos bonitos y al lado de un colegio rosa, me recordó meses atrás que la conocí, aquella persona que me cambio, era muy sutil en mi mirada, mi vida solo era vaguear, o solo protegía a unos compañeros que se metían en problemas, pero ese día que la conocí creo que fue el destino...
Estaba en el colegio, realmente era un chico problemático, pero era porque me metía en pleitos los cuales no comenzaba, y eso me hizo ganar fama, mi primera pelea la gane y desde esos momentos me llegaban invitaciones de duelos a la salida del colegio y empezar una pelea callejera, me negaba pero al ver como quería atacarme no me dejaba.
entonces fue de que conocí a 3 tipos los cuales era los que más salen a otros colegios, siempre estaba solo porque daba miedo, esos 3 me contrataron que sea su guarda espalda por momentos cuando se iban a otros colegios de chicas a ligar, mi papel era solo esperarlos en una pared mientras los vigilaba que no se metía en problemas, fue que al estar vigilándolos, la vi, era una chica sutil, su cabello le llegaba a un poco bajo por los hombros, vestía su buzo de colegio, tal vez era amor a primera vista o tal vez no, pero era la primera vez que sentía algo sinigual en mi vida solitaria que tenía.
en eso mi mirada es interrumpida por que se me acercó un grandulón, al parecer era un chico que estaba enamorado de una de las chicas que se estaban ligando uno de ellos, lo cual uno de ellos les dijo que se tenía que meter conmigo para cuando se refería a peleas, era molesto porque tapaba la vista que tenía hacia aquella chica, cuando lo derribe ya la había perdido con mi mirada, era varias con buzo y la mayoría tenia coletas, ese día no me importo ya, porque pensé que ya no la volvería a ver, recibí mi pago y me fui...
no fui al día siguiente, no me importaba si iba o no, al cabo mis padres no le importaba, ellos estaban con sus problema de peleas constantes, fue que decidí ver mi Facebook, en esos momentos el anime era mi refugio, me sentía identificado con algunos personajes tanto primarios como secundarios, pero esta vez vi que Facebook me recomendaba solicitudes de amistad, lo abrí y vi una entre todas que me llamó la atención, pero no era de platicar no sabía que decir, recordé que tenía una segunda cuenta que era con nombre de mujer, la cree porque quería saber que se sentiría estar en una cuenta de mujer y comprendí que capaz algunas si las tienen difícil, tanto las lluvias de mensajes que les llegaban o las lluvias de solicitudes que les daban, u otras personas que solo quería ser novios así por que así.
entonces le envié un mensaje desde esa cuenta, ya no recuerdo si fueron a las horas o a la par de días, que comenzamos a platicar, lo que me llamó la atención era su foto que tenía un personaje de anime que en su tiempo eran mi favorita, claramente no sabía quién era, capaz podría de haber sido también un chico, pero no estaría seguro si no la conocía mejor y fue que hacía que dentro de platica y platica nos íbamos conociendo, y me iba ganando su confianza, pero me sentía mal mintiendo que era una chica, entonces después de haber platicado y conocerla le envié solicitud con mi cuenta real, entonces se sentía como si la volviera a conocer de nuevo, realmente me había olvidado cómo le hable cuando empezamos a empanizar antes, así que digamos que lo hice improvisado, pero logramos conectar con que teníamos gustos similares, y casi siempre coincidimos en todo, en las palabras que íbamos a decir o a veces pensábamos que iba a decir el otro.
era como un sueño, al fin encontraba a una persona que compartía mis gusto y sobre todo no nos conocíamos el rostro pero igual nos llevábamos bien, como si de cercanos se nos tratase, prometí decirle un día que yo era la cuenta que usaba en esos días de chica, no me gustaba mentir y menos a ellos, se había vuelto especial, le conté parte de mis problemas y ella me entendía, y fue que me sentía extraño y ella también, le contaba anécdotas y algunas trataba de algunas chicas que me cruzaba por accidentes o eso, pero comparada con su yo de antes, ella como que se molestaba, no trataba de celarla ni nada, mi objetivo siempre era hacerla reír, siempre lo conseguía después de que ella hiciera unas palabras o señales de fastidio cuando hablaba de una chica aleatorio que me cruzaba en e camino, así pasaron un buen tiempo, y mientras más pasaba el tiempo más me sentía atraída hacia ella, realmente la quería y ni siquiera nos habíamos visto...
