Cuando ya llevabamos la quinta ronda de chupitos empecé a sentirme mareada pero no quise demostrarlo ya que sino habría sido la primera en abandonar el desafío. La verdad es que se notaba que Sophie y Kate tenían experiencia en esto de beber, porque parecían como si solo llevasen dos rondas.
-Guau Elena, pareces un poquito mareada- se rió Kate- si quieres parar no pasa nada...solo que está claro que necesitas un poco más de experiencia en este ámbito de la vida- lo dijo muy seria pero al cabo de pocos segundos ella y Sophie estallaron en carcajadas.
-¿Quién ha dicho que este mareada? Camarero!-grité-Otra ronda de chupitos! Y que sea doble!
Al decir esto Sophie y Kate quedaron impresionadas y yo las miré con aires de superioridad.
-Oye Kate, igual deberiamos de decirle a Elena que nosotras no estamos bebiendo nada y por eso estamos así de bien. Igual le va a sentar mal tanto alcohol-le susurró al oido Sophie para que no pudiera oir nada.
-Tonterias! Lo único que le va a causar beber tanto es una resaca de la ostia mañana por la mañana-le contestó Kate
Tres rondas después Sophie y Kate vieron entrar a un par de universitarios que estaban...para comérselos. Apenas los vieron me lo dijeron y yo mareada por tanto alcohol en mi cerebro apenas los miré. Pero gracias a sus insistencias pude observar a un chico bastante alto con el pelo alborotado y .....esos ojos verdes que me dejaron sin aliento la primera vez que los vi.
Kate y Sophie al ver mi cara supieron que había visto algo asi que me acribillaron a preguntas. Al final terminé contandoles todo lo del supermercado.
-¡Será imbecil! Ahora mismo le voy a decir un par de cositas a ese...¿Cuál de todos es? ¡Como sea ese bajito... se va a enterar!-chilló Kate
-No no, es el alto moreno ese de ojos verdes-la corregí
-¡Dioooooos! Elena yo con ese hubiera hecho más cosas a parte de discutir y encima en un supermercado...más excitante-al decir esto a Kate se le puso una sonrisa maliciosa en la cara.
-¡Kate!-gritamos Sophie y yo al unísono- ¡Tienes novio!
-Chicas relajaros ¿acaso me habeis visto haciendo algo imprudente? Ha sido un simple comentario de adolescentes...estas hormonas cada día se portan peor- vaciló Kate
Sophie y yo nos miramos significativamente. Puede que Stefan hubiera conquistado el corazón de nuestra loca amiga pero nunca cambiaría su actitud con cualquier chico guapo que se le cruzara de por medio.
-¡Tengo una idea!-chilló de repente Sophie entusiasmada.- ¿por qué no lo provocas bailando con otro chico? Así verá lo mal que trató a una chica tan guapa como tú Elena.
-Ahí le has dao Sophie - comentó Kate
Yo con el alcohol en mi cabeza no me lo pensé dos veces y fui a por el primer chico que encontré en el camino. Aunque estuviera borracha todavía no había perdido mi gusto por los chicos, así que me acerqué al más guapo que vi: un rubio de ojos azules. Era algo mayor pero a mí en ese momento no me importó. Así que me acerqué a él y le pregunté si quería bailar conmigo. Como era de esperar todos sus amigos le vacilaron y lo alentaron a que saliera. Estaba claro que él también había bebido unas copas de más, lo supe apenas empezamos a bailar.
-¡Qué guapa eres! ¿Cómo te llamas preciosa?- me susurró al oído de forma provocativa.
Como era de esperar yo con unas copas en la cabeza y mis hormonas de adolecente le seguí el juego y me acerqué más a él poniendo mi pelvis lo más cerca posible de su aparatito.
YOU ARE READING
Tenía que ser él
RomanceElena Adams es una chica normal de 17 años que va al instituto Wilford. Una noche sale de fiesta con sus amigas y se emborracha perdidamente hasta tal punto que un chico casi se aprovecha de ella si no hubiera sido por Jake Parker o como lo llaman s...
