El inicio

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A decir verdad, hasta ahora no había sentido nada en especial sobre mi vida, desde pequeña estuve en un entorno optimo, me dijeron que era diferente al los demás y que tenia talento; gracias a eso no he parado ni una sola vez, ni una sola vez fui feliz. Hubo una vez en la que casi lo fui, anhele un sueño tan inalcanzable, que, apenas lo encontré lo perdí, fue el primer y ultimo día que le sentí, se descarrió y ardió en llamas.

Mis sentimientos se detuvieron en ese momento y de ahí en adelante sentí como si estuviese siendo obligada a seguir adelante y que el único modo de salir era haciéndome incapaz de caminar, pero ya era tarde, desde entonces no he podido detenerme, me ate a mi misma a ese sueño que jamas podría permitirme y me lleve al vació esperando ser absorbida.

En algún momento logre comprender lo que era, pero, cuando trate de expresarlo fui distanciada del resto y las palabras "genio" y "rara" se convirtieron en mis nuevos nombres, se fueron instalando a mi alrededor como ladrillos, sentí esas palabras como insultos para alejarme, me alejaron como si estuviese contagiada de una enfermedad mortal que pudiese expandirse a una endemia.

No sabia que nombre ponerle a este nuevo sentimiento, en alguna parte de mi estaba encerrada en un muro de palabras construido por quienes estaban a mi alrededor, mientras que repetía casi como en un guion las palabras que me habían enseñado para comunicarme, era como un papel en blanco dejado a la libre interpretación, si me querías inteligente, lo verías, podía ser todo aquello que tu dibujaras en mi, aun así ese encanto no era más que una farsa que no podía detener.

Nadie estaba interesado en aquello que yo quería transmitir, solo me veían como una escultura de porcelana, con el tiempo empece a dudar si acaso lograría alcanzar a alguien, ellos ni siquiera trataron de entender, solo me miraban como un espectáculo, cada aplauso no era más que un recordatorio de que no era parte de ellos, me habían aislado por completo.

Estoy completamente agotada de luchar con ese muro, ya no me queda más que adentrarme en el, buscando ciegamente a un acompañante que vigile mi sueño mientras descanso finalmente, aun así, un temor se alberga en mi interior ¿y si te encuentro? encontrarte significa hallar a quien me entienda, y ya no tendré necesidad de transmitir mis sentimientos, si eso pasa entonces seria libre de aquel muro, ambos regresaríamos a ser normales, ¿y para que? si perdemos aquello que nos hace nosotros no hay razón continuar con nuestras vidas.

Esa es la gran verdad de la soledad, el cambio es constante e imprevisible, una vez te afecta solo te quedan dos caminos, el primero es aceptarlo, vivir sin estar verdaderamente vivo ahogándote en ti mismo como tragado por un remolino o elegir la corrupción, rechazar el cambio y luchar con el hasta finalmente morir por tus propias manos, pero esta bien, si con la corrupción lograse transmitir mis verdadero sentimientos con una vez es suficiente, pero, ¿y si no logro transmitirlos todos? no pode descansar en paz hasta llegar hasta ti.

Viviendo otras vidas, ocultando nuestros sentimientos de aquellos a quienes les importa, anhelando ser completados, anhelando ser destruidos, creando laberintos a nuestro alrededor para perdernos en ellos ¿cómo saldré de este laberinto?

Un borrador sin libroStories to obsess over. Discover now