Capitulo 1: LLEGADA.

15 2 0
                                        

Frío...
Se siente tan frío, no puedo respirar y tengo miedo...
Tengo miedo...

"Abre los ojos "

¿Eh? ¿Quién es? ¿Donde estas?

"No cuestiones y solamente obedece lo que digo"

Esta bien....-. Lentamente y con temor, la joven castaña abrió sus párpados. Pero lo que vio en lugar de causarle tranquilidad, solamente le provoco más miedo.-

—¡No puede ser posible! ¡Estoy cayendo del cielo!—.
Como era de esperarse en tal situación, comenzó a gritar a todo pulmón y moviendo sus brazos en señal de pánico, caería al suelo.

—¡Oye tu! ¡La voz rara! ¡Si puedes ayudarme, es momento de que lo hagas!.—
Gritó en señal de reclamo y enfado, nuevamente cerro con fuerza sus párpados. No logro obtener alguna respuesta, así que continuó con los gritos.

"Para ser pequeña, tienes una voz muy ruidosa ".

Al escuchar aquel comentario, rápidamente abrió los ojos, mostrando en ellos una mirada de gran enojo

—¡¿Cómo no voy a gritar si estoy.... ¿cayendo? .—
De la nada un muchacho apareció, por lo cuál observó su entorno y se percató de que ya no estaba por caer al suelo, en su lugar, estaba siendo tomada por los brazos del extraño.

—Vaya, solamente quería ayudar, pero al parecer no lo necesitas.— Comentó en un tono desinteresado, mostrándole a la chica una sonrisa burlona lo cual provoco un ligero sonrojo en las mejillas ajenas debido a la vergüenza. Al ver aquellos pequeños pómulos tornarse de un tono rojizo, el joven decidió bajarla de sus brazos.
—Bueno, al parecer no estás herida.—

—¿Tú eres quien me hizo caer del cielo?.—
Cuestionaba la pequeña chica dando ligeramente pasos hacia atrás. Su rostro expresaba desconfianza, aunque la había ayudado también existía la probabilidad de que era quien la colocó en tal situación hace unos momentos. Su mirada ligeramente paseaba por su alrededor, dándose cuenta de que se encontraba en lo que parecía ser una habitación de algún castillo aparentemente lujoso.
Sus ojos encontraron muebles muy elegantes de colores diferentes, también una gran ventana con cortinas hechas de una tela de alta calidad, e incluso logro detectar algunas joyas arriba de una pequeña mesa la cual estaba a unos metros de distancia.

—No, no fui yo. Sé que estas asustada por lo que acaba de pasar, pero debes calmarte, no te haré daño. Si fuera así, entonces habría dejado que tocaras el suelo.—
Respondio en un tono que daba entender a la joven frente a él, que realmente no le importaba lo que sucediera con ella. Al parecer, alguien más estaba detrás del asunto.

—Bueno, en eso tienes razón.Pero dime ¿Dónde estoy? —.
—Después responderé tus preguntas, por el momento, creo que es mejor que cambies tu vestimenta. Detrás de ti esta un sillón en el cuál vas a encontrar ropa limpia, la que tienes esta complemente empapada de agua.—
Cruzo ambos brazos mientras hablaba. Le indico donde se encontraba el sillón con la mirada, ya terminando de hablar decidió caminar despreocupadamente hasta la puerta de la habitación, pero antes de salir se detuvo y miro de reojo a la joven.
—Cámbiate rápido, estaré afuera esperándote.—
Siendo sus últimas palabras, salió del cuarto.

Cuando el pelinegro salió del cuarto, la chica decidió caminar un poco por la habitación, observando lo que se encontraba en ella, tenía cosas realmente lujosas como: joyas, muebles de excelente calidad, espejos del tamaño de una puerta, los pisos tan limpios que inclusive su reflejo podía ser contemplado, incluso en las paredes hermosas imágenes de paisajes estaban pintados en ellas, mientras continuaba caminando por el gran cuarto llego hasta la ventana y miro atreves, quedando cautivada ante el paisaje que sus ojos verdes observaban.

SUEÑO DE MIL AÑOS.Where stories live. Discover now