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- ¿Cómo es posible que puedas envenenar a mi prometida? - Mi hermano me reclamaba enfrente de todos los aristócratas

- De que hablas querido hermano? - Intento ser respetuosa con el.

Los murmullos se hacen presentes, todos los aristócratas me empiezan a señalar como la villana.

- Margaret fue envenenada por alguien, es obvio que la odias, la habéis acosado en varias ocasiones

Margaret mantenía una sonrisa maliciosa atrás del abanico de color rosado.

- Hermano, yo no creo que pueda ser capaz de envenenar a la prometida de mi hermano, aquello de que me acusas es falso, además yo nunca he acosado a tu prometida, tengo testigos que pueden asegurar mi palabra .

Me sentía asfixiada, asfixiada al ver como las miradas me acosaban.

- ¿Dónde están aquellas damas de que tanto hablas?. Hermana se de lo que eres capaz y de lo que habéis hecho en el pasado, cuando aquella sirvienta aseguro que tú habías matado a nuestro hermano menor, debimos creerle, debimos creer que eras la asesina, pero mi padre negó que tú fueras aquella persona que cometió tales actos.

- Mi inocencia fue comprobada y tú lo sabes más que nadie

- Tonterías hermana, tu asesinaste a nuestro hermano por celos

- Eso es mentira.

Nadie hacia nada, solo observaban tal escena, nadie salvaría a una aristócrata llorando.

- Querido no creo que tú hermana pueda soportar esto y menos los de aquí presentes, cariño perdona las acciones de ti hermana, he entendido que tú hermana me odia, pero no puedes hacerle daño.

Margaret solo hacia una de sus escenas con mi hermano haciendo que los demás tuvieran compasión de ella.

- No puedo matarte, le he prometido a Margaret que no te lastimaremos, pero ahora ya no puedes volver, no puedes entrar a nuestra casa, tu título como Duquesa se ha ido, si nuestro padre estuviera aquí, el haría las mismas acciones que yo he realizado.

- No, no creo que mi padre sea capas de hacer esto, el investigaría primero antes de culparme, ¿O acaso solo creerás en la palabra de Sir. Margaret y de sus seguidoras? Si no tienes pruebas no puedes difamar de tales acciones.

- Acaso estás culpando a mi amada de culparte, crees que no he hecho lo que nuestro padre podría hacer, ¿ Tener pruebas?, Claro que tengo pruebas hermana, uno de los empleados me ha confesado que eres culpable al igual que ha delatado a tu complice.

- ¿Mi complice ?, Hermano, ¿Quién es ese cómplice?

- Acaso ahora finge de no conocer a su cómplice, usted debería saberlo más que yo, hermana, si tanto te cuesta negarlo no me importa pero eres culpable, serás expulsada de nuestra familia.

- Hermano, por favor, sabes que yo no he hecho esto, ¿Por qué no me crees?.

Mi dignidad se  había roto...

- Hermano!!, Para, para, no quiero, no quiero, no soy culpable

Mis piernas dejan de responder, y caigo ante el piso de tal palacio lleno de serpientes, golpeó el suelo como puedo, Maldigo lo que puedo. Observo como mi prometido solo observa, puedo ver sus ojos llenos de felicidad, Leonardo solo ordena que me saquen del palacio.

- Leonardo!, Tu maldita basura, maldita basura.

Los guardias me toman por la fuerza y me tiran afuera del palacio.

Nadie vendría por mi, nadie vendría, el día de hoy dependía de mi misma.

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