- ¿Viajaran otra vez? – pregunta Kol en tono alterado.
- Si – responde mamá cuando termina de tragar la comida – A finales de este mes – añade.
La noticia llega como un baldazo de agua fría que hace que se me ponga la piel de gallina. Esta sería la quinta vez que papá y mamá viajan en el año. Lo entendería si fueran transportes cortos a otros lados del continente, pero todas las exportaciones han sido a distintas dimensiones y me temo que esta sea igual.
- ¿Dónde será esta vez? – pregunto, tratando de parecer tranquilo. Seguramente estoy más nervioso que mi hermano.
- Crilian
Aprieto los puños. Hay dos entradas a Crilian, ambas muy lejos de nuestro hogar. La entrada terrestre es El Arco del Ámbar, que se encuentra en El Bosque de la Rendición a unos 47 kilómetros. Volando tardarían unas 3 horas en llegar si no hay tránsito. La entrada acuática es El Remolino Terminal, se encuentra en El Océano Lucero y para llegar hay que recorrer 153 kilómetros. Volando se tardan 9 horas y en barco, un día y 2 horas.
Conociendo a mis padres, elegirán la segunda ruta e irán en un navío de transporte. Tiene sentido, por su capacidad de controlar los líquidos y por su obsesión con complicar las cosas.
Kolian de levanta de la silla y sube la escalera ruidosamente. La puerta de su habitación se cierra de un portazo y la casa se sumerge en un silencio abrumador. Mi madre suspira y hace reposar la cabeza sobre sus manos
- Ve y habla con él, Liper - mamá está harta de que mi hermano haga berrinches.
Papá corre la silla y se levanta. Sube las escaleras trotando y escucho sus pasos que se pierden a medida que pasa el tiempo. Levanto mi plato y lo dejo sobre la mesada de la cocina.
Este tipo de conversaciones se repiten a menudo cuando nuestros padres anuncian otro viaje a quien sabe dónde.
Mamá llega con una pila de platos entre las manos y los deja dentro del lavaplatos. Tomo una esponja y limpio dos de ellos. Normalmente nos dividimos las tareas entre todos, pero ni mi hermano ni mi padre están aquí, así que me toca hacer el doble.
Volteo y veo a mi madre sentada de vuelta en su silla. La luz hace que su cabello amarillo brille como si fuera pelo de mentira. Parece estar mirando a la nada, directo a un punto fijo de la pared. No. No solo eso. Una gota. Una simple gota de agua que cae por la pared. Pero deja de caer. Y se despega de la pared. Y se eleva. Y explota.
Casi nunca veo a mis padres usar sus poderes fuera del trabajo, mucho menos con una sustancia tan simple como el agua.
Se dedican al transporte de petróleo a todas las partes del mundo e inclusa a otros universos. Pero el petróleo es una sustancia muy especial.
Todavía me sigue impresionando ver a mamá moviendo tantos litros de esa oscura y viscosa sustancia. O a papá rellenando bidones enormes y guardándolos en el sótano de casa. Pero es el negocio familiar, así que tendré que aprender el oficio algún día.
Mis poderes están bastante desarrollados. Ya se controlar veinticuatro tipos de líquidos. El ultimo que aprendí a manejar es la sangre. Siempre me desagrado la idea de controlar cosas que vengan de seres vivos, incluso el sudor. Pero al fin y al cabo es para mi protección
Regreso a la realidad cuando escucho a mi madre hablando de quien sabe qué.
- ... y lamento que nos tengamos que ir tan seguido, pero pronto todo tendrá sentido –
"Pronto todo tendrá sentido "
Esa frase resuena en mi cabeza hasta que me percato de que está llorando.
Jamás había visto a mi madre llorar.
Deslizo mi dedo por su mejilla y las lagrimas se elevan en el aire formando una fila sobre nuestras cabezas. La envuelvo en un abrazo y escucho que sus sollozos empiezan a mermar y se separa de mí.
Sonríe mientras se quita las gafas mojadas con lágrimas. Se para y sube las escaleras, dejándome solo en el comedor.
Dirijo las lagrimas hacia la puerta con velocidad para hacerlas escapar por el cerrojo. Y, así de simple, se pierden en la oscuridad de la noche
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Antinatural
FantasyCon el paso de los años, la gente ah desarrollado habilidades extraordinarias. Pero, sorprendente, los humanos normales y corrientes siguen gobernando sobre la tierra e imponiendo cosas gracias a su sistema monárquico. Pero esta historia no trata so...
