No te puedes ni imaginar cuantas noches hemos pasado juntos en mis sueños. Y que bonito, que bonito es tenerte, aún que no sea real. Aunque tu nunca me sueñes, yo te voy a soñar.
Créeme, que cada momento juntos es como el último rayo de sol del día. Ese instante en el que el cielo se vuelve amable, generoso, adorable, que parece que lo puedas tocar, en definitiva, ese instante en el que el cielo es perfecto y sobran las palabras. Pues así, es cada momento que paso a tu lado.
