Pov___
Me estremecía por todo el frío que recorría mi cuerpo, intente abrir mis ojos pero me era tan difícil descifrar mi entorno, ya que esto lo cubría una inmensa oscuridad y podía sentir como si cayera en un enorme agujero negro, ¿Acaso había muerto?...es como si esta oscuridad no tuviera fin, podía sentir que iba a comenzar a llorar, pero lo peor de todo es el no saber el ¿Por qué?, talvez era por miedo a que de verdad haya muerto o el pensar que estaba sola y no recordar cómo llegué a esta situación, pero todo ese temor desapareció al ver a lo lejos una luz, aún que en mi situación actual no era buena señal ver una luz, pero algo en mi decía que era bueno.
Al abrir de nuevo mis ojos pude ver el gran cielo azúl, al igual que una gran brisa tocaba mi rostro, mi cuerpo estaba adormecido que no noté que caía a una gran altura, me sentía tan débil que no sabía con exactitud cómo reaccionar, esta vez en verdad moriría y no había nadie que lo impidierá, empecé a cerrar mis ojos y esperar lo peor, pero una gran explosión hizo que volviera en si y que a la vez alguien me tomaba en sus brazos y así salvando me la vida.
...
La intensidad de los rayos del sol hicieron que despertará, encontrándome en una habitación de hospital, trate de levantarme pero las heridas en mis piernas dolían bastante, ¿Cómo me hice estás heridas?,preguntaba para mí misma hasta que la puerta de la habitación se abriera dando paso a un hombre con unas ojeras de cansancio y con el semblante serio y junto con el un pequeño¿Oso?¿Ratón?, ¿Que rayos es esa cosa?.
–Que bueno que ya despertó señorita...–dijo el pequeño roedor,dándome a entender que quería que le dijera mi nombre.
–Mi nombre es...–una pequeña pausa y gotas de sudor recorrían mi cara y mis ojos estaban muy abiertos, no recordaba mi propio nombre–lo siento, no recuerdo cual es mi nombre–dije con la cabeza agachada.
Ambos sujetos me vieron de forma extraña, y después para verse uno al otro.
–Lo mejor será que venga con nosotros–menciono el mayor de estos.
–¿A dónde?–no estaba segura de ir con ellos nisiquiera los conocía, pero, tampoco recordaba nada de mi.
–Descuide puede confíar en nosotros–dijo de nuevo el pequeño, es como si hubiera leído mi mente y decir en lo que pensaba.
Solo asentí con la cabeza, me dijeron que solo arreglarían unas cuantas cosas para después irnos, me quedé sola de nuevo en mi habitación y tratar de recordar algo de mí, pero era inútil, tenía la mente en blanco, de verdad empezaba molestarme no recordar nada.
...
Después de que aquél hombre y roedor terminaran sus asuntos pendientes me entregaron un conjunto de ropa,ellos dijeron que la que llevaba estaba rasgada, me dejaron a solas para vestirme, me puse un vestido negro que me llegaba un poco más arriba de las rodillas y una bonita sudadera de color amarilla y unos tenis del mismo color que la sudadera.
Salimos del hospital y entrar en un carro negro, durante el transcurso del viaje no dije nada y mis acompañantes tampoco, solo veía por la ventana de aquel automóvil y ver grandes edificios al igual que gente, despegue mi vista a esos edificios ya que uno de ellos habló.
–Por cierto, jamás nos presentamos apropiadamente–dijo el pequeño y entregando me un pequeño dulce algo que yo acepté–mi nombre es Nezu y soy el director de la academia U.A.
–¿Acaso dijo academia?–y que hacía el director de una academia preocupado por una chica como yo.
–Si, verá el profesor Shouta Aizawa–señalo a su compañero–se percató de que usted descendía desde el cielo cuando el y sus alumnos estaban en clase–explico Nezu, pero aún tenía una duda.
