Un nuevo día era en esencia, una nueva oportunidad para descubrir cosas hermosas y desconocidas; era lo que el joven periodista Mario Hugo pensaba cada mañana con una sonrisa tan pronto como sus perros lograban despertarle un poco después del alba, cuando el cielo apenas comenzaba a iluminarse y esa era la hora perfecta para pasearlos y alimentarlos.
— ¿Cómo amanecieron mis perritos adorados?
Desde la cama les lleno de caricias hasta que fue hora de levantarse. Los más pequeños siguieron sus pasos hasta la cocina, los más grandes sólo se movieron cuando escucharon las croquetas ser servidas.
Esa mañana a pesar de que la tragedia comenzaba a gestarse lejos de ahí, Mario Hugo no sintió nada extraño mientras servía cada uno de los platos de comida e iba a lavarse los dientes y peinarse frente al espejo dejando a sus perritos desayunar. Aún no era hora para ponerse un traje colorido y planchado, tampoco para peinarse con gel o producir demasiado su imagen, sólo se paso los dedos entre el pelo y sonrió para si mismo tiernamente para comprobar que igual que siempre se veía adorable.
Para cuando volvió con sus mascotas las nubes cargadas de lluvia ya se asomaban por el horizonte, aún así continuó con la tarea de ponerle la correa a todos y cada uno de ellos: Copicopi, Elemento, Rucia, Jefe, Rata, Pescado, Moneda, Lili, Calugoso, Pelusa, Guasón, Neumatex, Yo soy, Cucky, Coliforme, Amigo, Calendario, Fierro malo, Reina, Tepotepo, Chu, Ro, Playita, Palmera, Neumático, Repetido, Refrito, Yo no fui, Reality, Chino, James Bond, Señor, Chaucha, Adjetivo, Chamullo, Mente en blanco, Gonzo, Añico, Cabeza de Challa, Epitafio, Duquesa, Maletín, Tía, Corta churro, Duque, Palmerita, Etcétera y Choapino, le tomó casi 15 minutos.
Unos segundos después de que terminara de alistarse sonó el timbre, como sucedía cada mañana desde que Huachimingo había conseguido casa cerca de la suya. ¿Quién habría imaginado que ese chico era tan bueno con los perros? era impresionante como nada más verlo los ladridos y saludos efusivos llenaban la casa, lo que siempre le arrancaba una sonrisa a Mario Hugo. Y es que Huachimingo sabía el nombre de todos, su historia e incluso detalles médicos. Obsesivo y ordenado como era, la primera vez que había visitado su casa había organizado los expedientes veterinarios en una bonita estantería parecida a la que usaba con su colección de pelusas, Mario Hugo no pudo hacer más que volver a impresionarse con la extraordinaria memoria de su amigo.
— ¡Buenos días Mario Hugo!— al entrar por la puerta de inmediato Maletín y Chaucha se lanzaron a sus brazos haciendo que por poco suelte los termos con café que lleva, por suerte tenía experiencia con el saludo y pudo evitar el desastre, Mario Hugo pensaba secretamente que a esos dos les gustan los tatuajes y las manchas en la ropa del más alto, quien jamás sale de casa sin al menos una prenda con ese estampado.
— ¡Buenos días!— contesta divertido mientras le escucha saludar a todos sus perros, el café que le ofrece lo despierta un poco —Gracias por ayudarme con ellos...
Antes de que Huachimingo se ofreciera a acompañarlo no tenía mas opción que sacar a sus perritos en tandas de dos o más paseos cortos, lo que irremediablemente acarreaba lloridos y tristeza, pero con él tomando la mitad de las correas el paseo era mucho más sencillo.En las ciudades por lo general la comunidad de dueños de perros se conoce entre sí, sobre todo los que salen a pasear a la misma hora, son comunes los saludos y conversaciones cortas.
Curiosamente, en el parque cercano, la mayoría de los vecinos procuraba salir hasta que veían que Mario Hugo había terminado sus paseos, porque honestamente muchos de ellos tenían miedo que esa enorme jauría se pusiera agresiva con sus adoradas mascotas. El reportero apenas se daba cuenta de esto, absorto en las pláticas que tenía, sólo se distraía cuando veía una flor hermosa o una piedra brillante a la que les tomaba fotografías con una sonrisa en el rostro.
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Entre la Paz y la Guerra
FanfictionMario Hugo siempre ha soñado con ser protagonista de una historia de amor, pero esto no es como esperaba. El joven reportero se ve de pronto en medio de los descabellados intentos de dos hombres por ganar su corazón ¿Por cuál de los dos caerá prime...
