Lo Desconocido

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La maldita música con sus notas inundaron por completo y sin previo aviso mis oídos junto con mis sentidos.

¿Como mierdas podía escuchar música en este lugar?

Era muy linda y levemente relajante. Me gustaba, pero de cierto modo me aterraba.

¿Estaba alucinado? Como la melodía de un piano podía escucharse en un bosque, y precisamente en este bosque que tiene mil y un recuerdos.

Tenía miedo, pero la curiosidad me ganaba, tenía que ver de dónde provenía la melodía que me traía tantos recuerdos.

Con un poco de miedo comencé a caminar y poco a poco que avanzaba perdía fuerzas ya que la melodía se escuchaba más clara que antes.

Y en lo más profundo de su alma sabía que no podía ser cierto lo que escuchaba. Sus ojos humedecidos y lágrimas que contenían un llanto cálido y solitario lleno de irritacion y sufrimiento.

Se secó el llanto comprimiendo todas aquellas lágrimas que gritaban por salir y se dispuso a caminar nuevamente hacia lo desconocido.

De cierto modo conocía esa melodía, lo hacía recordar algo que había perdido y que extrañaba más que a nada en el basto y extenso mundo. Necesitaba saber que era ese sonido y porque justo provenía del bosque, un lugar no poblado por ningún humano o alma. Que por cierto se estaba apagando lentamente, la luz era escasa y muy tenue su luz era muy hermosa, el sol emitía mucha luz cálida haciendo que el bosque brillará con mucha fuerza a pesar de que no fuera mucho lo que le quedará de tiempo de luz roja, pero tenue.

Las notas musicales se hacían más graves, se sentía un poco agitado por la ansiedad de saber que encontraría en su destino. Su razonamiento ahora en este punto, era llegar a ese lugar, sin saber si lo que encontraría le gustaría o no. El de cierto modo, sabía que podía encontrar a alguien que había perdido hace mucho tiempo, pero el sufrimiento de pensar y de que no fuera esa persona, la razón de la música, le aterraba. Pero la música inundaba su alma y mente, empezó a caminar más deprisa, calmo todo su interior y se liberó de dudas. Legaría a ese lugar y la encontraría........

La luz del día comenzaba a diluirse y comenzaba a descender la oscuridad de la noche y sus astrosidades. El bosque se veía opaco por la poca luz que brindaba los rayos naranja y aveces tenues rayos color rojizos del sol, dando una vista magnífica y en pocas palabras, hermosa. Todos los rayos que atravesaban el bosque espeso de árboles y muchos arbustos, se concentraban en una zona abierta del bosque inundado por bellas notas musicales, se encontraba unas cuantas flores azules y rosadas en el piso abierto del área. En el mismo había unas cuantas rocas, unas pequeñas y unas que otras medianas, pero una sola roca era relativamente, grande.

A lado de la misma estaba un piano, aunque suene loco, un piano estaba a lado de la roca. Al frente del piano estaba una silla de tamaño pequeño, y en ella estaba una chica acariciando el piano con delicadeza con sus dedos delicados y pulcros. Su cabello era color amarillo haciendo juego con los rayos del sol que le iluminaba cálidamente el cabello largo y abundante, haciendo que destacará el color aún más de lo normal. Tenía un vestido blanco que le llegaba hasta sus rodillas y unas zapatillas de color azules que combinaban con las flores del campo abierto donde se encontraba.

Allí se encontraba luego de caminar y encontrarse con lo desconocido, no pudo contener más el llanto y comenzó a sollozar como un niño sin consuelo alguno. No podía creer lo que sus ojos humedecidos veían ante sí, ¿era un sueño?
Definitivamente no lo era, pero por que no podía mover nada de su cuerpo... Se sentía débil, no podía ni siquiera pronunciar una palabra. Nada salía de su boca y entendio que el problema era que no quería interrumpir a esa chica. Que a pesar de que nesecitanba ir hacia ella y hablarle, no lo haría hasta que la melodía culminará.

Y como si el destino conspirara con el, la música fue descendiendo, avisando que iba a culminar. Y a así fue, la música culminó espléndidamente, para luego poder dar paz al bosque que estaba cubriéndose por el manto de la oscuridad enterna de la noche. El color azabache comenzó a acechar todo el bosque..... Pero ciertamente, quedaban algunos rayos de luz, posiblemente eran los últimos de ese día.

La chica al terminar con su melodía se dió media vuelta y vio al chico arrodillado mirándola fijamente con mucha tristeza y paz en sus ojos cálidos que transmitían mucho amor hacia ella. Poco a poco la chica miraba como el chico se levantaba y caminaba dirigiéndose hacia ella, sus pasos eran muy lentos pero.no se detendría hasta llegar hacia ella... Ya juntos con los últimos rayos de luz, sin decir una sola palabra pudieron contemplar el final de un día y el comienzo de algo eterno.

AbstractoHistórias para pegar e não largar. Descubra agora