Aflicción

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El tiempo transcurre como arena entre los dedos

Cientos de acontecimientos marcan la vida de las personas dueñas de este mundo ¿Que necesitas experimentar para ser quien eres ahora?

Solo una pizca de agonía y sufrimiento para brillar con los grandes.

Había un sueño, muy dentro de esa pequeña cabeza de cabellos rizados, cada que miraba la televisión, cada que escuchaba ese sonar, no iba a mentir, su corazón de aceleraba con cada segundo. Aquella niña de tan solo 6 años de edad miraba con anhelo a su madre una vez había terminado aquel espectáculo que tenía en video.

Las palabras resonantes que aún siguen vivas en su cabeza.

"Mami quiero ser una bailarina"

No estaban mal posicionados económicamente hablando, vivían bien, su padre el señor Winters dueño de una pequeña empresa y unos huertos productores de vino, y su madre, la señora Black que provenía es una familia algo adinerada de la región lejana de Gales en Inglaterra.

Ellos dos habían hecho su vida, y tenían una hermosa hija que tenía grandes sueños en mente, grandes expectativas.

—Hija, no crees que quizá es algo muy...vano?—Amelia, su madre había mencionado una vez apagó el televisor que mostraba aquella bella cinta del reproductor de videos.

—¡Nope!—La pequeña de ojos color avellana había dicho inocentemente con una sonrisa a su madre, su padre John que estaba al lado, miro a su mujer con cierta duda en sus ojos, pero Angélica era demasiado joven para percatarse de aquello, solo era una niña con un hermoso sueño en el corazón. La inocencia y la ingenuidad eran parte de ella, decirle la cruda realidad a una niña de esa edad seguramente le causaría un trauma profundo.

Su padre se había acercado a ella con algo de duda pero buscando hacer entrar en razón a su única hija.

—Terroncito ¿No crees que aún es demasiado pronto para elegir lo que deseas ser de grande?—. La castaña de cabellos rizados miró con algo de confusión a su padre que la había cargado en brazos para poder hablar con ella de una manera más fraternal.

—¡No lo creo! Yo quiero ser como ellas.— había señalado hacia la pantalla de aquel televisor.

Al pasar de los meses y por consiguiente los años, siempre se le hacia la misma pregunta a la pequeña durante cada cumpleaños y Año Nuevo que pasaba.

—Hija ¿aún quieres estudiar ballet?—Preguntaba su madre una vez terminada aquella fiesta de 7 años, de la cual ya se encontraban limpiando los platos y demás cosas que se habían usado, la menor estaba jugando con una muñeca, haciéndola bailar como si fuera aquella mujer que vio en el video que su madre le había mostrado, pero al escuchar la pregunta de su madre ella solo sonrió con la misma inocencia de siempre

"Si"

Y así con cada año que pasaba, siempre su respuesta era "si" hasta que a partir de los 9 los comentarios comenzaron a subir un poco más de tono.

—Pero Angelica ¿no crees que es una carrera un tanto larga? Son muchos años para que te dediques solo a eso— la pequeña de ahora un cabello castaño más largo había volteado a mirar a su padre con algo de enojo e incredulidad.

—No importa, yo quiero bailar ballet.— esa conversación habría quedado ahí si al año siguiente no le hubieran hecho el mismo comentario, pero sobre todo por qué angelica insistía en que quería estudiar ballet. 10 años tenia ya, ambos padres en el comedor mirándose unos a otros, y con una mirada un tanto preocupada, durante esos años, el físico de la castaña no era el mejor, estaba algo pasada de peso para su edad pero eso no le suponía algún problema a la hora de tratar de bailar o hacer sus actividades diarias.

Tortured VeinsWhere stories live. Discover now