Soy una chica simple con placeres simples, es como yo me describo. Mucha gente me describe como una chica lista que siempre ve el lado positivo a los problemas. Siempre recibo cumplidos acerca de mi pelo rubio y ojos verdes, pero desearía no tenerlos, Extrañamente odió que me miren tan fijo a los ojos ó que siempre toquen mi cabello a dónde sea que voy.
Por eso buscó alejarme de todos. Doy caminatas largas por el bosque hasta el lago cerca de la casa de mi dulce abuelita, que en paz descanse. Aunque mi piel pálida es mala para estos viajes, porque el sol termina por lastimarme siempre. Por eso uso un vestido de manga larga, medias y sombrero de sol siempre que vengo.
- ¡Paco!- exclamé, mientras se acercaba a la orilla Paco el pato, un bonito patito blanco que rescaté atrapado en la maleza, hoy ya adulto.- Mira esté enorme bolillo, lo tendrás cuando me alcances.- empecé a correr a lo largo del lago, es un juego entre el y yo, siempre termina volando sobre mi y tirando me al suelo.
Comencé a saltar sobre las rocas de la orilla, pues hoy me siento enérgica, es mi cumpleaños 21. Pero hoy no es la excepción y Paco termina por tirarme, está vez en el agua.
-¡No Paco! Este es mi vestido para la fiesta.- termino por darle su pan, Mientras me pongo de pié.
El agua me escurre por el sombrero y el cabello, es cristalina y en mi ropa, me hace sentir pesada. Me cuesta mantener el equilibrio, aún más cuando mi apoyo son más que pierdas con limo.
Depronto mis ojos captaron algo brilloso por el reflejo del sol.
-¿Eso estaba ahí hace un momento?-Pensé.
Me agaché a tomar el objeto brilloso, que por el agua agitada, me fue difícil distinguir la forma de este.
-¿Un anillo?¿En éste lugar tan alejado?¿Quién podría perder su tan valioso anillo de bodas?- Me cuestioné en voz baja
Decidí guardarlo en el bolsillo de mi vestido, y me puse a pensar en que hacer para encontrar al dueño.
- Tal vez puedo publicar lo en internet.- le dije a Paco mientras devoraba el pan.
De camino a mi departamento, el sol estuvo demáciado intenso, tanto que con media hora de caminata, mi ropa estaba casi seca. Mientras en mi mundo pensaba en que tenía que decir la publicación de internet, un tirón brusco del brazo, me sacó de mi trance.
- Dame lo que traes en el bolsillo. - Dijo un hombre alto y encapuchado, con una voz gruesa.
- ¡Un asaltó!- grité por dentro y me paralice.- No tengo mucho señor, no me haga daño, nisiquiera traigo mi celular.- Supliqué.
- Lo único que me interesa es el objeto ilegal que portas en tu ropa, entrega lo, y no te haré daño.- dijo con voz firme.
-¿Objeto ilegal?, Señor le juro que no tengo drogas, ni siquiera las he visto en mi vida, ¿Usted es policía?.- alegé, pues el sujeto se veía muy sospechoso e intimidante, y lo único de valor que tenía era el anillo que acababa de encontrar.
Metí lentamente mi mano izquierda a mi bolsillo y me puse el anillo en el dedo anular. Mientras el hombre me miraba fijamente a los ojos, analizando si mentía.
- Miré usted, no hay nada ilegal en el bolsillo.- intente disimular que me puse el anillo en la mano, cubriéndolo delicadamente con mis dedos.
Él podía ser un asaltante, y la persona que perdió este anillo de matrimonio, debería de significar mucho para ella, no dejaría que lo robaran tan fácilmente.
- Lo que tienes en la mano. !Dámelo, ahora!.- me ordenó.
- Es mío, estoy casada.- Me di la vuelta y comencé a correr.
Sí es un policía, espero que vea que no tengo nada que ocultar, pero no entiendo para que quiere el anillo, lo más seguro es que sea un asaltante, y sí lo es, también espero que desista de robarlo al saber que es un anillo de matrimonio.
Al doblar una esquina gire un poco para asegurar si me seguía.
- Bien, lo perdí.- suspiré aliviada.
- No puedes huir, ese objeto no debe existir.- Escuché detrás de mi, mi corazón dio un vuelco.
- ¿Cómo es posible?.- abrí los ojos como platós, la única explicación es que su hubiera transportado, pero eso es absurdo.- No te tengo miedo, ya te dije que es mío.- volví a correr.
Mientras corría, volteaba atrás de vez en cuando para asegurar que no me siguiera, pero el caminaba lentamente y a pasos largos. Mi casa quedaba ya a una calle. Cerraría la puerta y llamaría a la policía, ese era mi plan...
Por desgracia soy extremadamente torpe, y por voltear atrás choque con algo o alguien, que me hizo caer de nalgas al suelo.
- ¡Rápido ven aquí, te esconderé!.- Gritó la mitad de hombre extremadamente apuesto ¿Saliendo de la pared?.
Me paralice, no sé si fue por que había una especie de portal en la pared cubierta de enrredaderas, ó porque la mitad de un hombre me estaba invitando a atravesar el portal, ó porque era estúpidamente guapo.
- ¡Deten te!- escuché gritar a mi percecutor, mientras el extraño hombre del portal me jalaba hacia adentro.
Maldición, ahora no se a que temerle, si aún hombre que me persigue o a un tipo que me está arrastrando aún portal. Cómo sea, un portal es más raro.
Empecé a resistir me a cruzar el portal pero este parecía alarme instantáneamente como si estuviera callendo. Lo cual terminó por suceder, terminé en una habitación gris con una especie de maquina monstruosa del tamaño de un campo de fútbol, y en los brazos de un apuesto hombre.
-¿Quién eres tú?.- pregunté desconcertada.
- Me alegro que estés bien, esposa mía, si supieras cuánto te extrañé, lo solo que he estado sin ti, lo mucho que he esperado por ti, y al fin estás en mis brazos, no dejaré que nada te pase, no te dejaré ir jamás.- exclamó mientras me abrazaba fuertemente.
- Creó que me estás confundiendo, ¿Dónde estoy?¿Que era ese portal?¿Estoy soñando?.- Todo era tan distópico y confuso.
- Déjame presentarme, yo soy "el hacker".- se presentó mientras me dejaba suavemente en una cama que salió de la nada.
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Moderador de Inventario
Science FictionUna chica encuentra un hermoso anillo en un lago en medio de la nada, sin saber que al tomar lo, se metería en problemas con los moderadores de inventario y conosería a un misterioso chico que se auto nombraría su esposo.
