Capitulo uno (El primer encuentro)

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Hoy es jueves, el día que cierto ogro verde da clases, jajaja, bueno la verdad hago chistes porque estoy nervioso, a riesgo de sonar cliché he estado acercándome mucho a una chica que en verdad me gusta, aunque es extraña, solo un poco, suele desaparecer en momentos de peligro, también comenzó a juntarse mucho con la chica nueva, ¿no les he contado?, en este mundo existen los monstruos, un día sin más dilación comenzaron a aparecer, la mayoría solo causa destrozos y es extraño no parecen tener más objetivo que asustar a la gente, rara vez tenemos bajas pero es muy trágico cuando eso sucede.

Recuerdo el día que la conocí fue el primer día de clases ella sonreía con gran encanto, es un año menor que yo, o por lo menos está en un grado inferior al mío, ese día yo estaba charlando con mis amigos, entonces el aire soplo muy fuerte y su mapa de la escuela escapo de sus manos deslizándose hasta mis pies ella muy apenada corrió hasta mi e intentando no mirarme extendió su mano y me pidió amablemente que le devolviera el mapa que lógicamente yo había recogido, le pregunte -¿de nuevo ingreso he?- ella se molestó un poco e intento arrebatarme el mapa, ágilmente levante mi mano para esquivar su ataque, de inmediato le dije – oye tranquila, solo era una pregunta- le devolví el mapa al ver su cara de enojo, mis amigos estaban riendo, ella parecía enojarse más así que le ofrecí mi ayuda para guiarla al salón que le tocaba, de manera sorprendente ella acepto pero no hablo mucho, más tarde ella me confeso que ese día acepto mi ayuda porque no entendía el mapa en lo más mínimo.

Han pasado dos años desde ese día y hoy por fin puedo confesarle estos sentimientos que le he guardado durante ya mucho tiempo, la puedo ver a la distancia esta hermosa, lleva el mismo moño que en aquel primer encuentro su coleta de cabello color verde le queda lindísima, parece que me ha visto, está saludando, de momento su expresión cambia, intenta decirme algo, pero no sé qué sea, un escalofrió recorre mi cuerpo, volteo la mirada a mi derecha, me encontraba caminando por la avenida, de ese lado hay una pared, es una casa grande con barda pero del otro lado hay un desnivel, y debajo de el solo hay arbustos y arboles, pero parece mi única opción pues mis ojos no dan crédito a lo que ven.

Aneu La chica que me gusta comienza a gritar parece que me dice que me aleje de esa cosa, es inútil, está demasiado cerca, mide unos cuatro metros de altura, tiene una cabeza pequeña y una espalda muy ancha, apesta a caño y de su boca chisporrotea una especie de baba negra viscosa, intento retroceder, pero el enorme ser suelta un golpe con el brazo derecho, soy incapaz de evitarlo, el golpe me impacta de lleno me ha sacado el aire y el impacto me arroja de la acera, el barandal de seguridad es incapaz de sostenerme y caigo unos cuatro metros me estrello con un par de ramas antes de llegar al suelo, siento mucho dolor, creo que me he roto algo, solo espero que Aneu haya podido escapar.

-Siente miedo- escucho esas palabras de manera tenue, puedo ver unos zapatos mientras estoy tendido en el suelo parece un hombre, muy alto, luego un resplandor verde a brillado con intensidad, el monstruo gruñe de dolor luego no puedo más, quedo inconsciente.

Me despierto al fin, el cielo evidencia que es una hora muy avanzada ya casi se ha puesto el sol, lo primero que veo es la cara sonriente de Aneu –¿qué paso?, creí que me había roto algo- le pregunto sin moverme, ella sonríe y me cuenta que una chica con vestido verde y muy adornado apareció en la escena y se encargó de ahuyentar al monstruo, apenas puedo creer lo que ella me dice, también me dijo que la chica había sanado mi cuerpo mal herido, de un momento a otro me sonrojo finalmente me doy cuenta que estoy en su regazo, sus piernas son muy cómodas pienso mientras me enderezo, le digo que es una historia difícil de creer –¿Un monstruo te golpeo y piensas que una chica súper fuerte no puede existir?- me dice ella muy molesta, le toco la nariz suavemente con mi dedo índice –está bien es solo que- miro al cielo y suspiro –Apenas puedo creerme lo de los monstruos y ahora existe una súper heroína que los combate- ella me sonríe, y se levanta – lo que me querías decir hoy dímelo mañana en la fuente de sodas que está cerca de la escuela- me dice, yo no puedo creer lo que ella está diciendo. ¿será que sabe lo que le quiero decir y quiere que sea un momento especial? No lo sé pero acepto el trato y la acompaño a su casa pues el cielo está muy obscuro y no puedo dejarla volver sola.

Ella es una chica mágicaStories to obsess over. Discover now