Un Nuevo Comienzo, El Limbo.

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No sé si este es el mejor principio para una historia. O el mejor final, depende de por donde se mire. El caso es que sin mi inesperada muerte, mi vida habría sido demasiado aburrida como para aparecer escrita. Suena contradictorio, soy consciente. Para entenderlo tendrás que seguir con la lectura.

Nadie esperaba que aquello pasara. Ni siquiera yo. Estaba completamente sana, no tenía enemigos, no solía practicar deporte de riesgo y tampoco bebía mucho alcohol. Aunque bueno, ahora nadie me conoce, por lo que a nadie le importa mi vida.

1 de Julio. Era una de esas noches frescas en las que me salía al porche e imaginaba que Julen se colaba por la verja a declarar su amor por mí. Por supuesto eso nunca ocurría. Era la una de la mañana cuando decidí acostarme. Mi bienestar se había ido tornando a malestar y yo lo achacaba a la cena caducada. La mañana siguiente sería genial. Ya había pensado que conjunto me pondría para ir al parque de atracciones y había imaginado todas las fotos que podría hacer para publicar en Instagram. Me acosté pensando que me levantaría sin dolor alguno preparada para el gran día. Pero nunca me desperté.

La noche la recuerdo como incómoda. No llegaba a dormirme, estaba en una especie de inconsciencia. Di muchas vueltas en la cama, sentía el malestar como si estuviera muy lejos. Pero conforme se acercaba se convertía en dolor. No sé qué hora sería cuando ocurrió. Abrí los ojos de golpe y tomé una bocanada de aire. Mi última exhalación. Después me sumí en un sueño mucho más profundo. El sueño de la muerte.

Rocío. Ro. Ro. Mi nombre se repetía como un eco en el aire. La voz que lo repetía era neutral, como si no perteneciese a nadie. ADIÓS.

El malestar ya no estaba. De hecho nunca me había sentido tan cómoda, tan liviana y a la vez tan poco humana. Había claridad por todas partes pero el ambiente seguía siendo confuso. Era una situación tan extraña, tan difícil de definir. Veía pero no veía, sentía pero no sentía. No encontraba mis ojos tampoco mi cuerpo. Mi mente estaba demasiado lejos y demasiado cerca. Mi mente estaba dispersa. Era todo y era nada. La voz neutral volvió.

"Alma 3583. 17 años. Mujer."

Busqué algo, cualquier cosa material. Pero todo lo que había era un blanco intenso. Ni una sombra.

"Lista de espera de 1.05 segundos/alma. Enviándo al Limbo"

Se escuchó un sonido como de succión. Mi sensación era de estar viendo una película. Ajena a todo cuando en realidad era mi alma la que se juzgaba. Aunque eso yo no lo sabía. El blanco seguía allí pero yo sabía que había cambiado de lugar. Un lugar tan etéreo como el anterior y con el mismo aspecto. Aún así la atmósfera era más cargada, como si hubiera otros acompañándome. Esperé expectante sabiendo que algo iba a ocurrir.

"Espera alma joven"

La Voz neutral parecía un poco más personificada esta vez y me hablaba a mí directamente.

- ¿Cuánto tiempo? - pregunté.

"El tiempo no existe aquí"

- ¿Nadie me va a dar una explicación?

"Eres un alma curiosa"

- ¿Alma? ¿Cómo que alma?

"Eso es todo lo que eres ahora"

- ¿Ahora?

"Ahora que tu cuerpo ha muerto"

Bueno eso explicaba la ligereza. Y que estuviese en el Limbo. Pero no podía morir ahora.

- Mañana me estarán esperando. Tengo que volver.

Si la Voz tuviese algo de expresividad, estoy segura de que se habría mostrado desesperada.

"La persona que fuiste ya no existe. Ni va a volver a existir"

Me quede pensativa. Tenía tantas preguntas. No quería hacerlas todas de golpe.

- ¿Dónde estoy? ¿Qué va a pasar? ¿Por qué está todo blanco? ¿Y la gente? ¿Estoy en el cielo? No, no, estoy en el Limbo claro. Pero...

A lo mejor no era capaz de retenerlas y hacerlas una a una. La Voz me contestó sin contestarme:

"Da igual lo que te cuente. Dentro de poco te resetearan los recuerdos y toda la información que te dé la olvidarás"

- Bueno, tenemos que pasar el rato de alguna manera, ¿no?

"Los demás están callados, ¿no ves? Tú deberías hacer lo mismo y yo debería atender a otras almas. Pero como no te vas a callar, te explicaré y seguiré con lo que estaba haciendo".

Si hubiera tenido un cuerpo, habría pensado en acomodarme. Pero en aquel momento ni siquiera se me ocurrió. ¿Cómo había aceptado tan rápido que carecía de cuerpo?

La Voz empezó con la historia. Una historia que nunca debería haber oído y que traería muchos problemas en un futuro.

"Un humano se compone de dos partes, cuerpo y alma. Los dos necesarios para vivir plenamente. Solo el cuerpo es necesario para estar en la tierra. Cuando un humano completo muere su alma viene aquí y su mente se resetea para volver a ser utilizada. El Limbo es el lugar donde se espera a un cuerpo vacío".

"Cuando no hay suficientes almas para los cuerpos, estos nacen enfermos. Es triste, muy triste".

Era curioso oír esas palabras pronunciadas sin ningún tipo de sentimiento.

"Hay almas que han quedado traumatizada. O bien por una muerte violenta o bien por una vida llena de caos. Esas no quieren volver a vivir. Suelen ser las almas más viejas, las que han pasado por más cuerpos. Quedan libres y se dedican a vagabundear por la tierra. Los terrícolas las llaman fantasmas y no se resetea sus mentes. Pero se les prohíbe hablar con cualquier persona completa".

Con ese silencio supe que había terminado. Me despachó sin decir nada más. Me resultaba extraño conocer el ciclo de la vida. Había muchas almas a mi alrededor como moscas que zumbaban. Pero mi alma siempre había sido inquieta y exploré.

No se puede andar por un lugar que no es un lugar en realidad. La Voz era el sensor y llegado el momento comenzó a decir:

"No te acerques".

Lo repitió y lo repitió.

"No".

Lo último sonó casi como un grito y me vi cayendo al infinito, sabiendo que había hecho algo malo. Había cometido en gran error.

Ojalá Olvidar Hikayelerin yaşadığı yer. Şimdi keşfedin