De todas las cosas que me habían dicho para conquistarme sin duda alguna tengo en mente una que sobresale ante las demás y es que no sé a ciencia cierta si la intención del autor era enamorarme o espantarme pero de momento había logrado obtener mi atención con su método originalmente extraño pero exitoso.
Un piropo como cualquier otro pero con un toque cómico que logro sacarme una de mis mejores sonrisas en pleno medio día, me preguntaba si tal vez estaba diciéndolo en serio entonces tuve que responder a su mensaje que aguardaba en mi bandeja de entrada, dicho texto decía que aquel valiente y honorable caballero sería capaz de matar a cachetazos a una ballena por un simple saludo mío a lo que respondí que no era necesario matar a nadie para que eso suceda seguido de mi saludo y una carcajada como agradeciendole el piropo tranformado en chiste que el chico me había escrito. Para ese entonces no me había percatado de que con esas palabras tan sencillas comenzaría a experimentar emociones y sentimientos de deliberada creciente, y es que cómo predecir que algo tan colosal podría comenzar de una manera tan simple podría decir que hasta sin querer, porque fue casi sin querer.
