El sudor le corría bajo las axilas, justo arriba de las cejas y por todo la espalda, Biernez no había escapado de casa, no se podría decir que se ha fugado si vivía solo.
Un día de mucho calor, humedad, ya ponían a Biernez de mal humor, era indescriptible la facilidad con la que podía sentirse bien solo con estar tirado en la cama mirando memes en facebook, claro que era un joven normal, nada muy extraordinario, pero tampoco era invisible, incluso a veces llamaba la atención, no de la forma que lo deseaba, pero lo hacía.
Fantaseaba todo el tiempo, pasaba la mayor parte del tiempo imaginando que era un personaje de los que escriben otros, de los que pintan otros, de los que actúan otros, y así, netamente ficticio y poco real.
Biernez se quedó dormido, había pasado tres horas de ellos y por fin volvía del ensueño, considerando que un buen despertar debería ir acompañado de un poco de cereal con leche, si era muy obsesivo de tener al menos un dulce guardado para comerlo cuando estuviera antojado.
Biernez no sentía soledad porque si, es un sentimiento que siempre lo había acompañado desde que tiene memoria, sentimiento que a la vez es inexplicable, porque se siente agusto consigo mismo y por supuesto tiene familia, además no considera que este solo siempre, sabe que está su familia, que está su pareja y por si puesto que está el mismo, y no es una cuestión de ego, sabe que siempre a estado ahí para él mismo, pero se sigue sintiendo solo, ¿ Cuándo?, No lo sabe, sucede en lapsos irregulares, improvistos y sin previo aviso.
