Soy Helena.

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-Que desastre de día justo hoy me pasa esto a mi-Helena renegaba de como su día se arruinó apenas marcando el reloj las 8:00 am.
-porque, porque me pasa esto a mi, TAXI!- Empapada con su maletín en mano y un café cargado sin azúcar, Helena se disponía a tomar un taxi para ir corriendo a su universidad ya que estaba a unos meses  de terminar su carrera universitaria, por fin se recibiría como Licenciada en Derecho,
Con un elegante traje sastre en falda corte lápiz una hermosa camisa color perla y un distintivo moño negro colgando de su cuello Helena corría a su universidad, -por fin e llegado- Helena exclamó; -Helena!, ¿que te paso?,  ¿te has levantado con el pie izquierdo?, - exclamó Leon uno de sus mejores amigos, a Helena no le gustó nada el comentario y fulminó con la mirada a su amigo no dijo más, entro a sus clases sin más acontecimientos que afectaran su día, al salir de clases todos sus compañeros se reunirían en un bar, Helena no tenía entusiasmos para ir a convivir con sus compañeros universitarios, aunque Helena era de una gran personalidad y carisma justo de día no estaba de humor para aguantar a sus compañeros en estado de evriedad, -vamos helena será divertido, necesitas despejar la mente- Leon estaba  tratando de convencer a su amiga ya que se reunirían en su bar favorito, Helena con una mueca solo dijo -No justo hoy no estoy de humor solo quiero una ducha caliente, Japón hoy estuvo en mi contra- ella seguía molesta por llegar empapada de lluvia por la mañana, helena solo quería recostarse a ver alguna serie de suspenso como era costumbre, pero su amigo no quería dejar a Helena fuera de el convivio, savia que solo faltaban algunos meses con su amiga, pronto terminarían la carrera y en una ciudad tan grande como japon tal vez jamás la volvería a ver, -vamos Helena por favor solo hoy, además Elías también vendra- dijo su amigo con un tono de picardía,
-Elias?-. Pregunto helena con la cara roja, por algún motivo Helena estaba enamorada de Elías uno de sus mejores amigos desde primaria, pero Helena jamás dijo una palabra ya que tenía miedo de arruinar su amistad, -Esta bien, iré con ustedes, pero promete algo-
León miró a helena intrigado y dijo -lo que pidas será tuyo-
Helena miró a su incondicional avergonzada para solo decir - no me dejes sola ni un solo momento. León solo asintió con la cabeza para despedirse se su amiga, Helena fue a casa tomo un baño caliente hurgando en su clóset saco el vestido más bonito y empezó a echar a volar la imaginación frente a él espejo - Helena como es que a tus 22 años nunca has besado a nadie? A caso nunca te vas a atrever a decirle a Elías lo que sientes por el? Vamos! Mira que bonita eres, tienes el primer lugar en tu carrera, ademas eres divertida, hoy! Si hoy le dirás a elías lo que sientes!-.
Helena se perdió durante mucho tiempo en sus pensamientos, de pronto fue interrumpida por su teléfono celular...
Helena:-hola Leon que pasa?-
León:- Te estamos esperando ya pasa de las 8:00 pm, vendrás?.-
Helena salió de trance y contestó -Claro! Voy en camino para aya.-
Helena colgó la llamada, tomó su bolso y salió corriendo. Veinte minutos después Helena estaba en SOKY su bar favorito en la ciudad de Japón.
-Hola chicos!, perdonen el retraso se atravesaron algunas cosas.- exclamó Helena algo avergonzada,
-no te preocupes hermosa!- contesto un joven alto con aspecto agradable enorme espalda y brazos marcados, vestimenta casual jeans, tenis y playera negra, Elías no era el chico más atractivo de la universidad pero era el tipo de chico que te hacía voltear a ver, el llamaba la atención no por su físico si no por sus talentos.
Helena lo conocía desde los 9 años de edad y desde entonces ella sentía muchas cosas inexplicables por su amigo, un dia Elías le contó a Helena sobre su primer novia Helena pudo escuchar como su corazón se rompía en mil pedazos, ella vio ir y venir infinidad de chicas en la vida de Elías, Helena solo sonreía y estaba para su amigo en las buenas y malas, aunque el último año de universidad se distanciaron ya que Elías estaba en la carrera de contaduría, ya no tenía tanto tiempo para convivir cada uno estaba concentrados en sus metas.
Helena se sonrojo al escuchar a Elías, miró con vergüenza a su amigo León que estaba al tanto de los sentimientos de Helena hacia Elías.
-Hola Helena, que bueno que has venido, sabes por ahí  esta la chica que me gusta y sinceramente quisiera ir con ella, no quería dejar a Elías solo pero ya que has llegado me iré a donde ella, ¿les molesta si voy con mi chica?- León dirijo las palabras a sus dos amigos con cara de cachorro esperando que su amo lo apruebe;
-Maldita sea León, y tu promesa donde queda?- Helena pensó para ella misma.
-Claro amigo ve a donde esta "tu chica" por mi no hay problema- los pensamientos de Helena fueron interrumpidos cuando contesto Elías con una sonrisa y tono sarcástico,
-si! Claro ve, ve, con tu supuesta chica-, continuó Helena con una mueca en la cara y tono de disgusto,
-Vamos chicos se que no es mi chica aún pero pronto lo será, los quiero! nos vemos mañana en la facultad.-
C

ontesto León alejándose con una enorme sonrisa  de sus amigos para ir hacia donde se encontraba la chica de sus sueños.
De pronto la mesa se apoderó de un silencio tan incómodo que helena quería que la Tierra se la comiera y la rejurgitara en Marte,
-tenia tanto tiempo si verte Helena, estas muy cambiada recuerdo que eras más una niña, ahora eres toda una mujer-, Elías rompió el silencio sin miedo a la reacción que pudiera tener su amiga de infancia,
-Supongo que si...- Helena contestó con la cara roja de vergüenza, la noche transcurrió sin más preámbulos, ellos platicaron de sus días sin el otro, planes a futuro y familia, Helena empezaba a sentir como el alcohol se apoderaba lentamente de su sistema así que decidió beber un poco más despacio mientras escuchaba con gran interés  y asombro a el hombre frente a ella, helena estaba fascinada con
Cada palabra y cada anécdota que Elías le platicaba con gran detalle y entusiasmó,
Helena de pronto se percató que había menos personas en el lugar así que miro su reloj...
-2:00 am!! En unas horas empisan mis clases- Helena exclamó con susto
-tranquila te llevo a tu departamento- Elías ofreciendo su mano para que helena pudiera desprenderse de la silla.
Minutos más tarde fuera de el departamento de Helena,
-Gracias por traerme a casa, espero pronto podamos vernos de nuevo.-  Helena se sentía nerviosa por la situación
-no tienes que agradecer es lo menos que haría por ti.- Elías contesto con una cara tierna no pudo evitar ruborizarse por el alcohol y además la linda cara de Helena.
Se despidieron después de un largo abrazo con un gran suspiro, el encendido su auto para después marcharse, helena entró a su departamento con el corazón latiendo tan fuerte que retumbaba en su pecho, se sentía tan feliz de haber pasado esa noche platicando con Elías ella definitivamente se arrepintió de no decirle lo que sintió pero en el momento que elías le dijo que la recordaba como una niña ella tragó saliva y decidió no decir nada ya que pensó que Elías solo la miraba como la dulce niña de 9 años que conoció en la primaria. El sol acariciaba el lindo y pálido rostro de Helena mientras dormía de pronto ella sintió como su piel recentia el calor así que decido levantarse para tomar una ducha, tenía un terrible dolor de cabeza y escucho su estomago gruñir de hambre, después de tomar un baño con agua caliente preparo un par de panqueques y un café cargado para despertar ella ya tenía noción de lo tarde que era ya que el sol daba completamente directo a su cama así que decidió no ir a la universidad, helena solo tenía 22 años de edad, era un chica inteligente, culta, disciplinada, con muchos talentos además de ser agraciada con una complexión delgada de rostro afilado y además ser alta era la chica ideal para cualquier hombre, ella siempre fue dedicada no tenía tiempo de ver lo codiciada que era por los hombres, sus padre le ayudaban económicamente para sus gastos en general hasta que ella terminara su carrera y tuviera un empleo.
Helena pasó todo ese día buscando empleos y oportunidades ya que acabando su carrera lo primero que quería era trabajar duro para alguna empresa y así comprar su propia casa, ese día paso tranquilamente ella ordenó su pequeño departamento y hablo con algunos amigos por mensaje de texto.
-el día a transcurrido demasiado bien, supongo que debo ir a descansar.- Helena dijo para si misma, miro el reloj y noto que era muy temprano aún para ir a la cama así que se dispuso a ver televisión, estaba tan conmovida por la película que ni siquiera noto que estaba llorando de pronto un zumbido saco a helena de el trance y contesto la llamada ya que era su celular el que producía el sonido.

EL PRINCIPIO Y FIN DE HELENAStories to obsess over. Discover now