💮 ♦ Prólogo ♦ 💮

52 10 8
                                        

—Luz Annabeth Claris, cuida tus palabras —advierte Ralph.

—Disculpe mi osadía Sir. Morgan —dice la pequeña con la mirada en el suelo.

—No quiero que vuelvas a realizar dichos comentarios, mis órdenes se cumplen sin "peros", pensé que ya lo tenías claro —dijo con frialdad.

—Sólo hable de más, nuevamente me disculpo señor —aún no se atrevía a mirar al hombre que con gran fastidio la asesinaba con su mirada, desde el gran mueble refinado.

—Ve a realizar tus deberes, pronto llegará él y quiero que estés impecable en cualquier aspecto —dice mientras el fuego de la chimenea vuelven sus ojos más aterradores.

—Cómo guste Sir. Morgan —la pequeña le da una reverencia cabizbaja.

Dió la media vuelta y emprendió su caminar, su fino calzado apenas y se escuchaba tocar en el esbelto y costoso alfombrado del salón de juntas, que cubría sólo el camino desde las grandes puertas hasta el último y gran sillón de la extensa mesa de madera, donde aquel hombre conocido como Sir. Morgan se encontraba observado como se marchaba la pequeña, pues él era su padre.

Su nombre completo era Ralph Alexintrobriçh Morgan Vasly II, la cabeza de toda la familia Morgan y su gran e infinita fortuna; pues la familia Morgan a existido en el ambiente de burguesía desde generaciones. Hasta en los límites del mundo se conoce de ella.

Las 7 más grandes familias importantes a nivel mundial, en orden de importancia, fama y riqueza son:

1- Los Morgan.

2- Los O'connor.

3- Los Cerone.

4- Los Gildoriun.

5- Los Rutherfix.

6- Los Sancloba.

7- Los Miller.

Habían otras familias algo importantes pero sólo esas 7, eran vistas tan importantes como la misma realeza o incluso mucho más.

Donde quiera que fueran, llamaban la atención pues sus portes eran muy refinados e impecables, no parecían humanos, incluso la belleza de cada miembro de la familia era tal, que la mayoría de los ciudadanos, por no decir todos, creían que tal vez eran ángeles o como otros dirían, muchas cirugías. Pero más de una vez se había comprobado que todas sus apariencias eran sumamente naturales, esta de más decir, que sólo se habla de su apariencia física, pues sus propias personalidades son otro cuento.

La pequeña Luz Annabeth Claris Morgan  Lerroux I, pero todos la llamaban Ann, era la futura heredera de los Morgan, por eso desde muy infante fue tratada por sus padres como una muñeca de porcelana, no en el sentido de fragilidad, si no más bien, como una herramienta sin voz ni voto, en cualquier asunto relacionado con ella y su entorno.

Para las otras familias con las que escasamente, una de ellas podía medio entablar una corta y fugaz conversación, en apariencia, siempre la trataban como lo que todo su futuro cargo la convertiría, en una pequeña princesa.

Pero en el fondo, fuera de todas esas máscaras de ímpetu, sólo la veían como un cero a la izquierda: pequeña, inocente, frágil, toda la completa definición de debilidad, lo que entre tanto codicioso veía como un peón manejable en medio del ajedrez donde la ambición y poder eran las bases fundamentales.

La pequeña tendría que convertirse a futuro en la leona que resguardaría y ampliaría la riqueza, aunque sobre todo, el poder de los Morgan. Para eso, tendría que pasar por un completo infierno que sólo los ricos saben dar.

Convirtiendo el corazón de la pequeña en un firme iceberg inquebrantable, obviamente para los que sólo ven de lejos, opinaban lo peor. Los comentarios variaban de mal en peor, haciendo incluso creerles a las otras familias que era tal su ingenuidad que no era necesario tomarse la molestia de armar un calculado plan.

Pero la pequeña poco a poco aprendió trucos y entre esa fachada de niña mimada, ingenua se escondía una audaz persona, incluso más de lo que debería a su edad. Habían tantos rumores de quienes estaban bajo su servicio que también se creía que ella, entre sus ataques de niña mimada o mal criada, había dado órdenes de asesinar a quién la perturbaba.

Pero nunca se sabía quién hacía el trabajo sucio, ni tampoco tenían pruebas para relacionarla. Era tan meticulosamente calculadora, que incluso ni sus sirvientes le conocían el rostro.

Los únicos que trataban un poco más con ella, eran sus padres, aunque ella había cortado lazos de todo lo relacionado con los sentimientos cálidos, aún tenía la unión del dinero por lo que todavía trataba con ellos, los abuelos Morgan los cuales pocas veces cruzaban palabra con ella, la mano derecha de Sir. Morgan conocido como Jared Vasly quién era el que le entregaba los recados de sus padres y allegados a ella, un joven perteneciente a una de las grandes familias llamado como Farel Erick Gildoriun Ditrovh I, según el último anuncio dado por los Gildoriun, él es el joven sucesor de esa familia, quién en ese entonces era su único confidente, aunque con él también tuviera que mantener los toques de modales y la misma actitud impecable, igual que con cualquier otro estirado, incluso a pesar de eso, en el fondo de la pequeña él era el amor de su vida.

Cuando estaban cerca, incluso un poco más de la distancia dictada por el protocolo de comportamiento, ella lo sentía a veces muy lejano, casi inalcanzable, aunque incluso si los llegaran a comprometer por convenio, él seguiría estando ajeno a ella, sabía a la perfección que sus sentimientos no podían aunque sea un poco, cambiarlo... Que dejara de ser esa maquina de dinero y fuera más humano, pues en el tiempo que pasaban juntos, él sólo hablaba de dinero y su familia, pocas veces él se abrió a ella, mostrándole que amaba las flores, en especial las de color azul.

Esa pequeña y diminuta parte sensible de él, hizo que la pequeña le amara aún más.

Pero claro, eso estaba por cambiar, pues ahora que iba a cumplir 7 años, conocería a su futuro prometido y el destructor de su esperanzador futuro con el joven Erick, el que por contrato, su padre había escogido para ella.

No se podía esperar otro candidato más apto que el mismísimo heredero de los O'connor, el joven apuesto Ian Jace O'connor Lew I.

Pronto vendría de visita a conocerse por primera vez, según lo que cree ella. Dentro de unos cuantos años, se realizaría un gran baile para anunciar su compromiso, asegurando así, que el futuro de los Morgan sea prospero con la unión a los O'connor, la segunda de su clase y nivel.

MY DEAR PRINCESS [+18] - [EN PAUSA TEMPORAL]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora