Él nos creo con sus propias manos a su imagen y semejanza; él nos dio aliento de vida. Y a pesar de haber cometido muchos pecados, él nos sigue amando, espera que nosotros nos demos cuenta de que él siempre está ahí para nosotros y que nunca nos deja solos.
Simplemente buscalo habla con él mediante la oración, arrepiéntete de todo corazón sobre todo pecado que comestiste y él te perdonará, por que Él nos ama a todos por igual, no le importa cuán grandes sean tus pecados, siempre te perdonará. Pero eso no significa que en un momento te arrepientas de tus pecados y que después los sigas cometiendo. Cuando te arrepientas, trata de no volverlos a realizar, porque de esa manera tu le demostrarás amor a Dios y a su Hijo Jesús.
