Qué curiosa esta frase ¿no? Pero ¿somos capaces de llegar a tal punto? Recordemos pues, que el ser humano es un animal, es impulsivo, es violento, a veces renuncia a sus instintos primitivos.
Creo qué la historia de Sara y Johan es la perfecta prueba de esto.
Johan un joven de 25 años, Sara una chica de 24 años, amigos desde que eran infantes pues eran vecinos y sus padres buenos amigos, mejores amigos desde los 10 años, novios desde los 17 años, siempre se les veía bastante felices y no era para menos, ambos dos jóvenes hiperactivos, con ganas de vivir y cumplir sus sueños; cabello castaño y largo, ni pasado de peso pero tampoco en los huesos, ojos azules, una piel bien cuidada, oyuelos al sonreír, unas mejillas finas, una mandíbula bien definida, un piercing en su nariz, 1.88 de estatura, un cuerpo con marcas de gimnasio, bien vestido, todo un galán aquel muchacho; rubia, una hermosa cara angelical llena de pecas, ojos verdes, la nariz perfecta que muchas desean, un cuerpo que muchos desean, 1.65 de estatura. Todos pensaban que hacían una hermosa pareja, vivían juntos, ambos con trabajos estables, el como jefe de operaciones en una hidroeléctrica, ella como fisioterapeuta privada, una casa propia, 6 años de relación, buena vida... pero dicen por ahí qué las personas conocemos hasta donde nos dejen conocer...
Cierto día Johan preparó una cena especial para Sara, aprovechando que estaría trabajando hasta las 7 de la noche. Pollo en salsa de champiñones, arroz de cebolla, ensalada de frutas y un perfecto vino de uva que había guardado para aquella ocasión especial ¿Ocasión especial? Si, esa noche Johan tenía pensado pedir la mano de su amada en matrimonio.
Sara toda su vida había defendido la idea de que el matrimonio no es necesario, pues ella lo ve como una de tantas cosas inventadas por el hombre, no creía en eso pues la historia demostraba que aquellos que se casaban era por intereses económicos o políticos, ella no compartía dicho pensamiento, detestaba la idea de casarse pues se sentía feliz con Johan así como estaban, viviendo juntos hace dos años, llevando una perfecta relación sin necesidad de estar casados, ella no encontraba sentido en "amarrarte" a la otra persona.
Sara llegó a las 7.15, Johan le recibió en la puerta, tomó su abrigo y bolso, ella subió a bañarse, para luego darse cuenta qué su amado le había hecho aquella hermosa cena, había incluso quitado los bombillos para usar la iluminación de la luna y las velas por "romanticismo".
Se sentaron, conversaron sobre lo que hicieron en el día, cenaron bajo aquella hermosa luna llena, Johan había usado su mix de canciones favoritas de ambos para un ambiente más lindo, a las 8.30 de la noche comenzó a sonar "I was born to love you" se levantó, se acercó lentamente al odio de su amada - te amo, cariño - y comenzó a besarla, al terminar la cancion se alejó
- te tengo una última sorpresa
- ¿Qué es esa sorpresa? - preguntó Sara bastante entusiasmada
- cierra los ojos hermosa - Johan saco de su bolsillo aquella pequeña cajita, con ese hermoso anillo.
- abre los ojos Sara
- ... - la expresión de aquel rostro rubio de ojos verdes y pecas cambió radicalmente, de entusiasmo y buenas expectativas a una expresión comparable con el asco
- Johan, sabes bien qué pienso
- lo sé, lo sé, pero piénsalo querida, nos amamos, somos inseparables ¿Por qué no casarnos?
- LAS BODAS NO SON POR AMOR JOHAN, muy bien lo sabes! Las bodas son solo para ganar algo de la otra persona, tú lo sabes, te gusta la historia, sabes bien para que fué creado el matrimonio, NO!
- Sara eso fue hace años cariño, hermosa los tiempos han cambiado, nuestro amor es eterno, simplemente vamos a reafirmarlo - Johan hablaba bastante dulce, quería convencerla, se le notaba feliz, tenía un brillo de esperanza en los ojos, transmitiendo el querer unirse con su amada Sara
- no discutiré esto, simplemente no, no puedes obligarme, se supone que me amas o ¿No? Respeta mi decisión amor, entiéndelo, no necesitamos casarnos, así vivimos perfectamente bien
- pero... Pero... Tienes que entender, cásate conmigo - Johan sacó aquel anillo e intento ir a la fuerza para colocarlo en el dedo de Sara
- ¡Johan! ¡Estás enloqueciendo! ¡alejate! - en medio del forzejeo calló la mesa, la tv del salón, llegaron a la cocina mientras seguían forzejando, platos al suelo, tropezaron algunos cuchillos... Sara le dió una cachetada a Johan, el anillo se escapó de su mano y callo por el desagüe...
- Johan... Cariño ¿estás bien?
- ... El anillo, me esforcé por buscarlo para tí, pero sabes qué ya me dí cuenta lo poco que te importa
- cariño, escucha, fue un impulso, te lanzaste sobre mi, perdóname de verdad
- no, está bien... Sabes que más noté, tal vez hay una forma de resolver todo esto, estás diferencias entre nosotros
- está bien, vamos a hablar sobre ello, te quiero escuchar
- puedo ver qué la forma en que sigamos bien es que uno de los dos... Decida por el otro - Johan tomó uno de los cuchillos y se lanzó sobre Sara, sin que ella pudiera hacer mucho comenzó a recibir puñalada tras puñalada en medio de las risas de Johan
- dime qué me amas, dime que me amas... Dime qué me amas... (Comienza a llorar mientras ríe) - clavó una última puñalada en su abdomen y se levantó.
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¿De Verdad Amamos?
Science FictionUna suerte de recopilatorio sobre el amor, distintas historias con pinceladas psicológicas sobre lo tal vez retorcido que puede ser el humano. Puesto que al final no sabemos ¿Que es? ¿Cómo sentirlo? ¿Cómo expresarlo?
