-Solo vengo y me voy- Decía con desaires a quien consideraba mi hijo, una vez que abrí la puerta.
-Nueva España habéis llegado.
-¡No!. Soy un pinche fantasma. ¿Qué no ves?-Dio unos pasos dentro de la casa-Solo quiero que te disculpes y no me llames Nueva España, soy México ¡chingao!
-Pues si solo buscas eso ya te podéis marchar.
Abrí la puerta como amenaza, aunque no era mi intención que se fuera, solo quería que me llevara la contraria y se quedará; y Yo como buen padre, lo aceptaría, pero no fue así, se marchó, no sin antes decirme:
-Hijo de puta.
-Te escuche Nueva España- se despidió desde lejos enseñándome el dedo.
No se que hice para que me tratará de ese modo.
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Desde ese día no había visto a mi hijo, intente comunicarme con él por móvil pero no me contesto. Llame a sus hermanos y ellos solo me contestaron que tal vez él estaría de juerga, aunque resaltaron molestos ya que solo los llame para saber de Nueva España. Incluso le mande cartas como en los viejos tiempos, pero nunca me llego una respuesta.
Estaba furioso, era como si me hubiera sacado de su vida. No podía comprender como lo había hecho tan fácil, como se marchó no sin antes de insultarme.
Quería salir de la Iberia e ir a las Indias, darle unas buenas leches, solo para que volviera a hablarme y cuando estuve guardando las cosas, me di cuenta que exactamente por eso me odiaba. Me sentí una gran mierda.
Justo en ese momento necesitaba la compañía de alguien que me diera ánimos y ese normalmente era mi Nueva España, siempre tan comprensivo y a mi disposición, amable y atento a lo que necesitará, con tanto respeto y a mi servicio. Tan diferente a el resto de los europeos que se sentían bien viéndome caer.
Por un momento pensé en Italia, pero este prefería estar con el Ruso o con Alemania pero yo era el más fuerte, el primero en tomar tajada y llevarlo conmigo. No quería que me viera de este modo.
No tuve de otra más que abrir el pasado, del cuál ni Madrid conocía.
Abrí la sala oculta del Castillo y justo ahí estaba tal y como la había dejado. Todo aquello que alguna vez le perteneció a Meshica, lo tenía yo tan bien guardado, solo para mí.
Meshica y yo en pintura, la perfecta forma de Meshica en escultura de piedra y mármol, ropa teñida en colores naturales que él usaba, aunque esté ya no tenía el olor a flores que desprendía.
Mire por un rato aquella pintura que el pinto para mi, porque la verdad mi alumno de artes me superó muy rápido. Todos aquellos detalles y flores como algunos símbolos que solo el conocían decoraban el fondo y todo laminado de oro.
Me acerque a la escultura a tamaño real más impura para la iglesia en el renacimiento. Acaricié su rostro de mármol, toque sus labios duros y los besé como si eso despertará el encanto de mi doncella de piedra. Pero no lo hacía, solo podía complacerme con el recuerdo de aquellas noches en desvelé. Me quité la ropa para estar casi a la par y así poderme frotar en su rígido cuerpo invocando en la memoria de cada uno de esos días en el que experimente el verdadero placer entre sus brazos mientras seguía besando y acariciando se piel de mármol hasta que mi propia pasión calentará la piedra.
Cuando acabé fui a abrir una botella de vino con más de 400 años de antigüedad que ahí guardaba. Me acabe uno o dos botellas mientras hablaba solo en esa sala, como si entre todos los recuerdos que guardaba de él, revivieran en su voz y me respondieran. Pero no lo hacían, solo escuchaba el eco de mi voz.
- ¿Por qué te deje ir de mis brazos y te desvaneciste entre susurros mientras me decías que me amabas? ¿Por qué tú cuerpo no fue lo suficiente resistente para soportar la enfermerdad que yo te contagié? ¿Por qué nueva España no se quedó con el nombre que yo le dí, así como lo hizo Perú, o como su liberador Iturbide, así como lo hizo Bolivia, o un nombre católico como el salvador y en cambio se dio tu nombre, del cual aún me provocaba? ¿Por qué Nueva España tiene que parecerse tanto a ti? ¿y por qué, maldita sea, tiene que ser mi hijo y Yo tener estos sentimientos por él sea un pecado? ¿Por qué Italia tenía que copear los colores de mi hijo solo para que me acercará a él? ¿Por qué cada vez que lo hago con Italia pienso en mi hijo? ¿Por qué cada vez que te tengo, te alejas de mi? ¿por qué Yo soy tan tóxico que no te pude salvar y ahora con Nueva España lo dejo ir?
Ya había pasado unas semanas en el que me encerraba en la sala para hacer lo mismo en un bucle pensando que un día saliera de este fondo, antes que me acabará el vino tan añejo que me quedaba.
Un día fui a la mercadona y en la calle logré ver un vagabundo, creí que era uno de esos gitanos... pero era mi Nueva España viviendo de migajas desde no se hace cuánto.
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Pasión en tiempos de hambre
FanfictionDesde pequeño, Nueva España le decían que era el virreinato más consentido de España, sin embargo esta preferencia hacia el ahora tricolor, oculta un profundo y enfermo sentimiento de España sobre su hijo.
