Punto de partida.

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Cuando pienso en que momento comenzó esta loca aventura, me recuerdo a mi misma con tan solo 14 años sentada en el planetario de mi ciudad, viendo las estrellas he imaginando mi maravillosa vida cuando tenga 30 años. En este fantástico sueño tengo un hermoso apartamento en Time Square, tomo una taza de café frente a la chimenea en mi sillón color rosa, cubierta con una bella cobija blanca mientras veo caer la nieve en mi gran ventana y las estrellas en el cielo como marco central. Toda una niña soñadora.

Suena estupendo no es así? A mi me encantaba ese sueño que se convirtió en todo un plan de vida. Desde ese momento comencé a planear cada detalle de esta gran vida y claro en esta vida tendría un trabajo exitoso, una cuenta de banco estupenda y una paz que me gustaba imaginar, un novio súper sexy, un auto hermoso y unos padres orgullosos de mi.

Ahora que lo pienso, este sueño surgió de ver mi serie favorita en mi adolescencia llamada "Ally McBeal" Ella y yo teníamos tantas cosas en común y sobretodo la gran imaginación de aquel personaje que resultaba ser mucho como yo o eso decían mis amigas más cercanas y yo lo confirmaba.

Al salir del planetario que acostumbraba ir sola ya que era un plan muy aburrido para personas de mi edad; comense a pensar día a día en llevar a cabo este sueño y plan de vida que había comenzado esa tarde. Había muchas cosas que debían hacer para encaminarme a este sueño; entre ellas tener el valor de decirle a mis padres sobre la carrera que en realidad quería estudiar: psicología, no no les agradaría esa idea pero era lo que yo quería y me llevaría a cumplir mi sueño según yo.
Mi madre y mi padre ya habían decidido que sería una gran enfermera y estando en el noveno grado de mi escuela, a la vez ya cursaba mi último periodo de la carrera de auxiliar de enfermería que enserio no me gustaba para nada; no era que ayudar a las personas, canalizar pacientes y aplicar inyecciones con las manos más suave del mundo (como todos decían) no me agradará o ver la cara de orgullo de mi madre al verme con el uniforme blanco me disgustara, al contrario me encantaba pero yo, esa yo que nadie más conocía; odiaba realmente la sangre y pensar en los muertos que vería en toda mi carrera o los niños enfermos que tendría que atender, me llenaban de pura depresión que solo yo sentía y que me encargaría que nadie notara.

Día tras día planeaba esa gran vida y mientras mis mejores amigas tenían novios, asistían a fiestas y quedaban embarazadas ( Cabe resaltar que me había adelantado varios años y mis amigas ya tenían 16 o 18 años); yo solo estudiaba, leía, trabajaba en el negoció de mis padres , asistía a la iglesia, visitaba el planetario sola cada jueves y en las noches de viernes maratón de " Ally McBeal" hasta el amanecer. Me dedicaba básicamente a ser la hija ideal para no enojar a mis padres. Ellos definitivamente eran parte vital de mi sueño y quería recibir su aprobación y apoyo para mi gran vida planeada por mi.

Todo estaba marchando bien... El plan siguió en marcha.

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⏰ Última actualización: May 15, 2020 ⏰

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