No cesaba la velocidad, no me hizo caso estaba muy cegado con su ira que tenía. De pronto vemos un camión aproximándose a nosotros a mucha velocidad.
-¡¡Patrick! ¡¡¡Un camión, cuidado!!!- dije con lágrimas en la cara.
¡PUM! Me desperté agitada y sudada del sueño trágico que tuve, que susto. Miro a mí alrededor y veo que estoy en el coche de Patrick, que mala suerte que lo de las drogas no haya sido un sueño.
-Pequeña ¿estás bien? Te habías quedado dormida.
-Sí… Solo tuve un sueño malo.
-¿De qué trataba?
-Que nos estrellábamos contra un camión, tu ibas a una velocidad excesiva y cuando me quise dar cuenta pum chocamos, por eso me desperté sobresaltada.
-Tranquila pequeña, fue un sueño tu misma lo dijiste. ¿Ahora bajamos del coche?- dijo aparcando el coche cerca de la casa abandonada.
Una vez aparcado nos dirigimos a la casa abandonada, íbamos a pasar la noche ahí porque al día siguiente era sábado y también pasaríamos ese día juntos. Le propuse ver una película y le pareció bien, veríamos una de acción cuyo nombre no me acuerdo. Nos recostamos en la cama uno al lado del otro y Patrick paso su mano por encima de mi hombro, yo puse mi cabeza en su pecho y con las manos en sus abdominales, las acariciaba, me encantaban. Me estaba entrando algo de sueño, se me cerraban los ojos, poco a poco empiezo a no ver y entrar en un profundo sueño.
Poco a poco empecé abrir los ojos dejando entrar los rayos del sol, empecé a palpar con la mano el lado de la cama de Patrick, no estaba. Pero hablando del rey de Roma por la puerta se asoma, allí estaba él en calzoncillos y con una bandeja ¿Qué llevaría en ella? No lo sé pero huele que alimenta. Se va acercando a mí, cuando ya está lo suficiente cerca de mí me da un beso y me pone la bandeja enfrente. ¡Oh dios mío! ¡Son churros! Que buena pinta que tienen, iba a coger uno cuando Patrick lo aparta y le miro con mala cara, él solo muestra una gran sonrisa ¿se divierte? Yo solo quiero mis churros.
-Pequeña juguemos a algo…
-¿A comerme los churros?
-Algo así, pero es un juego de dos.
-Va dime - dije sonriendo, pero en realidad me moría por comérmelos.
-Nos vendamos los ojos los dos, y cada uno debe intentar ponerle un churro en la boca del otro, y quien este mas manchado pierde.
-Si tu pierdes me traerás mas churros para el domingo.
-¿y si tu pierdes?
-Di lo que quieras.
-Deberás venir conmigo de vacaciones a Italia en una casa de mis abuelos.
-Hecho.
-¡Que empiece el juego!- dijo Patrick entusiasmado.
Me dejo que empezase yo. Cogí un churro, lo moje en chocolate y fui en busca de su boca, falle unas cuantas veces pero al final pudo pegarle un mordisco. Así dos churros más, me da que lo puse perdido y perderé el juego. Termino mi turno y me destape los ojos para ver cuánto manché a Patrick con chocolate, no pude evitar reírme al ver lo bonito que lo puse.
-¿Qué pasa?- dijo Patrick con los ojos vendados.
-Estas un poco manchado- dije aun riéndome.
-Va me toca.
Era turno de Patrick. Empecé a buscar mi querido churrito con ansias, ya empezaba a oler el chocolate caliente cerca y tan cerca me dio en la nariz, pero a la segunda ya estaba en mi boca y le pegue un mordisco enorme hasta acabármelo. Fue así con todos los demás, que buenos que estaban. Me destapé para vernos en el espejo y saber quién había perdido. Estaba claro, perdí yo pero con ventaja, él estaba manchado por las mejillas, la barbilla y la nariz, en cambio yo solo la nariz ¿Cómo lo habrá hecho?
-Vas a tener que venir conmigo a Italia a casa de mis abuelos- dijo acercándose a mí.
-Que lastima ¿no?- dije sonriendo.
Me rodeó con sus brazos pegándome a él, nos miramos como siempre hacemos y nos fundimos en un largo e intenso beso, a Patrick se le escapó una sonrisilla durante el beso eso hizo la mía.
-Te quiero pequeña- dijo pegándome aún más a él.
-Te amo- dije acompañado de un pequeño gemido.
Un beso, tras otro y otro. Me cogió y yo rodee mis piernas en su cintura, me llevo al cuarto y me dejó caer delicadamente en la cama. Él encima, yo debajo, entre gemidos y besos nos dejamos llevar, unidos en una misma persona.
Siento que sea corto.
pd: al principio esta como me imagino yo a Leire.
besos.
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Summer's end
RomanceVa sobre una chica muy simple, de 17años, de buena familia y con muy buenos amigos. Un día se fijó en un chico que no era de su estilo, era uno de los más temidos por parte de los demás chicos y mas deseado por parte de las chicas. Pero Leire no cre...
