Prólogo

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Me parece conveniente que el principio de esta historia sea la descripción del génesis de la humanidad y la creación de los seres fantásticos que harán aparición posteriormente en esta historia. Para que todo se cumpliera de acuerdo a las intenciones de la luz creadora, hace miles de millones de años, un colosal asteroide atravesó con urgencia la atmósfera de aquel planeta desprovisto de vida inteligente. El objeto espacial se desintegró drásticamente, hasta perder una buena parte de su tamaño. Esta roca maciza proveniente del espacio exterior, había orbitado el planeta durante muchos siglos, hasta que la fuerza de gravedad ejercida por el planeta, la atrajo violentamente hacia su superficie. Fue de esta manera, que una aterradora bola de fuego con el suficiente tamaño como para causar un impacto destructivo, cruzó diagonalmente el firmamento, sin que hubiera absolutamente nadie en la faz de la tierra que pudiera avistarlo. El asteroide se precipitó velozmente, hasta estrellarse contra unas delgadas y altas palmeras que estaban asentadas sobre arena rosada, junto a un pequeño pozo deshabitado, limpio y cristalino. Sucedió entonces, como consecuencia de ese agresivo impacto, una explosión catastrófica y demoledora, que arrasó con todas las formas de vegetación cercanas al lugar.

Desde el interior del humeante asteroide, surgió una desagradable masa líquida que poseía vida propia. La criatura extraterrestre sufrió varias configuraciones mientras ascendía desde el fondo del cráter. Esta transformación biológica fue producida gracias a las habilidades extraordinarias del arquitecto celestial. Poco a poco, esa materia rosácea y repugnante, se convirtió en un esqueleto con extremidades y cavidades, cubierto por una escurridiza membrana transparente, y provisto con dos viscosos globos oculares. Cuando por fin estuvo sobre la arena, el recién llegado se dispuso a asimilar todas las sensaciones que podía detectar en ese nuevo ambiente. Era un planeta habitable: con luz, oscuridad, temperatura ideal, y aire respirable. La criatura celestial se sacudió hasta ser capaz de levantarse del suelo con la ayuda de lo que parecían ser sus piernas. Cuando logró mantener la postura, de su espalda brotaron dos alas gelatinosas abominables; las cuales intentaron ascender su cuerpo hacia al cielo. Pero, desafortunadamente, le fue imposible despegar. Todo indicaba que ese aterrador espécimen estaba demasiado débil como para volar.

Si se ignoraba su condición de adefesio raquítico y pestilente, sus características físicas eran similares a la de un ángel, con la habilidad de sentir y percibir con adecuada precisión, el mundo que lo rodeaba. Sin embargo, la criatura celestial estaba lejos de ser una verdadera criatura pensante. En su interior solo prevalecía un deseo: sobrevivir a toda costa. Con sus ojos cristalinos y protuberantes, él vio un mundo devastado por su imprevista visita. El primer sentimiento que experimentó fue decepción, no por haber causado semejante daño al fascinante ecosistema del planeta, sino por ser incapaz de volar. Supuso entonces que debía alimentarse para recolectar la suficiente energía que le permitiera volar. El ángel caminó esas tierras incineradas, pero no encontró nada que pudiera servirle como fuente de alimento.

No había forma posible de que el ángel anticipara que el mundo a su alrededor, habría de sufrir unas convulsivas modificaciones climáticas y geológicas. Como consecuencia de la intromisión del objeto espacial, una conglomeración de nubes tóxicas se estableció en el cielo. No mucho después, cayeron relámpagos estruendosos sobre la tierra; los cuales incendiaron algunos de los pocos bosques que existían. Inició de esta manera, una lluvia global y torrencial, que habría de prolongarse durante varios milenios. Fue de ese modo, que se inundaron las amplias y desoladas llanuras del planeta. Ante este desagradable panorama, el famélico ángel no tuvo otra opción que refugiarse en una cueva húmeda, donde había una laguna iluminada por bacterias fluorescentes, las cuales estaban adheridas a unas cuantas estalagmitas de mohoso aspecto.

El proceso de regeneración prosiguió durante los siguientes días, lo cual le causó muchísimo dolor al ángel. Sus huesos fueron recubiertos por una gruesa capa de piel que reemplazó su membrana transparente. Y en el epicentro de su cerebro hubo una diminuta tormenta eléctrica que habría de otorgarle la habilidad de pensar racionalmente y convertirse en un ser con sentimientos e inquietudes existenciales. Finalmente, sus alas aumentaron su grosor y se fortalecieron de forma magnifica. Como resultado de todo esto, su sobrenatural sangre se diluyó en las aguas cristalinas de la laguna; lo cual habría de otorgarle a ese cuerpo de agua, una propiedad extraordinaria. De esta manera fue creada la mística laguna de la inmortalidad. Y desde ese momento, por el resto de los siglos, cualquier ser vivo que allí se sumergiera habría de obtener el privilegio de vivir por siempre. Este suceso permaneció para siempre fuera del conocimiento del ángel.

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⏰ Letzte Aktualisierung: May 09, 2020 ⏰

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La Isla de los InmortalesGeschichten, die süchtig machen. Entdecke jetzt