capítulo 1

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Es un día muy especial para mí y para mí familia, soy la última Williams en transformarse. Hoy cumplo dieciseis y es el mejor año para cualquier integrante de la manada porque es el mismo día de nuestra transformación. Dice la leyenda que en cada cumpleaños de dieciseis los lobos toman por primera vez la forma de la bestia para proteger los bosques y hoy me tocaba a mí.

Cepillaba mi cabello con fuerza para quitar aquellos nudos que se formaban en él cuando mi hermano mayor, Oliver, toca la puerta y queda mirándome con cara de aburrimiento.

- Es hora hermanita - dijo él, con media sonrisa en sus labios. Sabía que él quería que siguiera siendo su hermanita menor pero no iba a ser así por siempre.

Caminamos juntos por el pasillo de casa hasta cruzar la puerta de entrada, mis padres estaban transformados en sus lobos y Nicolás también, mi otro hermano mayor, Oliver se alejó para transformarse y mientras tanto me acerque a mi padre para subirme a su lomo.

Mientras mi padre corría podía sentir el viento soplar mi rostro y revolotear un poco mis rizos, sonreía porque era lo que quería sentir por mi misma cuando me transformara en mi loba. Podía sentirla dentro aullando de la emoción por salir de una vez.

Al llegar a la ceremonia de transformación me encontré con Ruth, mi amiga desde que tengo conciencia y quién también cumplía años hoy, estaba igual de nerviosa que todos porque pronto seríamos cinco nuevos lobos dispuestos a proteger el bosque de todos aquellos que osen incumplir las reglas de él.

El alfa nos da la señal para que nos acerquemos al gran fogón, dónde cada uno tenía su lugar indicado por su posición familiar.

- Eh de reunir a la manada en este gran fogón para presenciar la nueva llegada de lobos, quienes serán cachorros al principio, de quienes tendremos que cuidar y luego crecerán para tomar su propio camino - presentó el Alfa con su gran voz hacia los lobos que aullaban alentandolo. - Ustedes mis pequeños cachorros, deberán pasar por el camino de los lobos protectores del bosque - nos dijo a nosotros, quienes lo mirábamos con emoción y euforia corriendo en nuestras venas - Correrán por aquel camino hasta terminar el camino encantado y allí los esperaremos como los grandes lobos que serán -.

Toda la manada aulló en grande y luego de eso corrieron por el bosque, desapareciendo en la eterna noche.

- Les deseo suerte y los espero del otro lado - dijo el alfa antes de desaparecer como los demás.

Empecé a correr, correr y correr. Era un gran tramo hasta el camino encantado y quería llegar en primer lugar. El bosque de noche era demasiado oscuro, no podías distinguir la distancia de los árboles o si realmente estaba pisando dónde debía, podía caer en un pozo o hasta desviarme del camino pero para eso era está maratón, debíamos usar nuestros instintos lobunos para llegar.

Choque contra un árbol y caí en seco, golpeándome la rodilla contra una gran raíz. Sentía que me sangraba pero aún así me levanté y seguí corriendo hasta que de pronto empecé a ver con nitidez los árboles y sentía que mi velocidad aumentaba a un nivel inimaginable para alguien que no conoce este mundo. Podía ver y sentir el bosque, podía oler a lo lejos el olor de la manada y podía sentir que nadie iba por delante mío.

Una luz blanca me segó de golpe y una mujer de cabello castaño se aparecía en mi camino, parecía preocupada y dispuesta a frenarme.

- Mechelle Williams - dijo con una voz clara y angelical, parecía una voz inigualable - debes perdonarme pero no puedo permitir que te transformes en este momento - toco mi pecho con su mano, deteniendo mi intento de seguir adelante con la maratón. - Serás mi elegida, la elegida de la luna -.

De un segundo a otro desapareció y yo aparecí frente a la manada, sonriendo porque ví que era la primera en llegar pero viendo también que nadie sonreía al verme llegar...

The WerewolfsStories to obsess over. Discover now