historia

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Troy se encontraba agotado, frente a él un oso rúnico, su última invocación, que había consumido lo poco que le quedaba de energía mágica. A su derecha se encontraba Fede, presumiblemente le quedaba la misma o incluso menos energía que a él a juzgar por las armas que había invocado por último, dos Bowies bastante pequeños en relación con las armas que suele crear. Frente a los dos y al oso un demonio astaroth, el cual también parecía agotado pero no tanto como los chicos.

-Troy, tengo energía para un arma grande más, pero a partir de eso no podré hacer nada más, ¿como estás tú?- Fede sonaba realmente agotado y Troy no podía ni imaginar cómo podía Fede crear algún arma más en su estado.

-Este oso es lo último que puedo invocar y mi mejor baza en estos momentos, fue mi primera invocación y ha desarrollado la capacidad de curar mis heridas-.

Fede pareció animarse con esa última afirmación, tras lo cuál hizo un gesto a Troy para indicarle que iba a atacar y este último le dió a su oso la orden de que atacase.

El oso empezó a correr dirección al demonio perseguido por Fede, quién esperó a estar lo suficientemente cerca para saltar encima del oso e impulsarse para poder llegar a la cara del demonio cortandola con los Bowies, de la cuál salió la ácida sangre que corre por dentro de todos los demonios, salpicando y quemando a Fede que no estaba acostumbrado a atacar tan de cerca y no acostumbraba llevar protección para los brazos.

-¡Fede! ¡Aléjate!- la orden de Troy fue acatada inmediatamente, tras lo cuál el oso escupió una ráfaga de hielo que congeló las piernas del demonio anclando a este al suelo y dejando como resultado una agradable brisa fresca que hizo a Fede rememorar los largos días de entrenamiento en su escuela, la cual permanecía siempre fresquita, incluso en los calurosos días de verano gracias a sus sistemas de climatización.

Un rugido del oso sacó a Fede de su ensueño y al mirar vió al oso tumbado en el suelo desvaneciéndose y al demonio con su garra derecha llena de sangre.

Fede no quería mirar a su amigo, sabía que algo no estaba bien, pero le lanzó una ligera mirada y lo que vió le dejó confundido, esperaba ver a su amigo triste, pero lejos de eso, su amigo estaba sonriendo por lo cual, decidió acercarse a él y preguntar a qué se debía esa sonrisa.

-No te preocupes Fede, la herida que ha recibido mi oso no es letal y estará recuperado en unos días, pero al parecer ha desarrollado una nueva habilidad de la que no tenía conocimiento; me ha transferido toda su energía mágica- un halo de esperanza se esbozó en la cara de fede, pero quedó ensombrecido al instante al ver la cara de Troy, que se disponía a dar una mala noticia.

-Siento desilusionarte, tengo mucha energía, sí, pero todas mis invocaciones de combate están heridas y las de apoyo de poco nos pueden valer-. Las palabras de Troy llenaban de pesar a un Fede que se veía morir a manos del demonio que tenían enfrente y que poco a poco estaba rompiendo el hielo que le anclaba al suelo.

-¡Invoca a la vermis! Transfiéreme a mí toda tu energía mágica, pero guardate un poco para un último y poderoso ataque, con un poco de suerte lograremos ganar tiempo hasta que lleguen los refuerzos, no me gustaría morir a manos de este demonio, la verdad.
Las palabras de Fede resonaron en el interior de Troy, realmente si le quedaba una última invocación de combate, pero la había dominado hacía relativamente poco y no sabía qué podría pasar.

-Fede, escúchame atentamente, aún me queda una baza por jugar, es un Draco menor que aún no está domado y no sé hasta qué punto me obedecerá, voy a invocar la vermis, tu idea ha sido buena pero no voy a darte más energía de la justa, crearás una cúpula para nosotros dos y a ver qué hace el draco, con un poquito de suerte, logrará herir lo suficiente al demonio para que decida volver al infierno.

Los dos chicos se prepararon para un nuevo asalto, Fede deshizo sus Bowies y empezó a generar la cúpula que Troy le había pedido, mientras éste dibujaba con su lápiz rúnico en el aire el glifo de invocación del cual salió la vermis, que automáticamente se colocó entre los dos chicos, de los cuales salieron unos haces de luz que iban desde Troy hasta la vermis y desde ésta hasta Fede.
Cuando el flujo de energía acabó la vermis desapareció, con la energía recién recargada, Fede se dispuso a terminar la cúpula más resistente que jamás habría creado a la par que Troy dibujaba un enorme y complicado glifo del que manaba una energía que casi consiguió desconcentrar a fede en su labor de crear el escudo.
Pasados unos segundos, el escudo era todo lo denso que la energía mágica de Fede podía permitir y cuando se consolidó, Troy terminó el glifo del cual surgió el imponente draco, cuya primera acción fue disparar una bola de fuego contra los chicos haciendo que la cúpula vibrase y se resquebrajase ligeramente.

El miedo embargó a los dos amigos durante unos segundos dejándolos totalmente inmóviles pero luego lograron recomponerse. Troy empezó a darle órdenes al draco con la esperanza de que alguna fuese acatada y Fede empezó a crear una nueva cúpula algo mas pequeña y fina, sólo para evitar que los fragmentos de la cúpula exterior supusieran un problema.
El draco seguía atento a los dos chicos parecía totalmente inmune a las órdenes de Troy, pero por alguna razón tampoco había vuelto a atacarles y eso era una buena señal, al menos a ojos de Troy.

El demonio se había liberado totalmente del hielo que le tenía anclado, arrancó gran parte del que quedaba en el suelo y lo lanzó con la intención de herir al draco que le daba la espalda y le habría dado si no hubiera gastado tantas fuerzas en liberarse.
Troy dió una nueva orden con la esperanza de que esta vez si fuera escuchada ya que el draco había dirigido su atención al demonio que había intentado atacarle. Y así fué, el draco inició un vuelo directo hacia el demonio y cuando más cerca estaba se envolvió en llamas para aumentar el daño del impacto.
El demonio salió despedido a causa del golpe quedando inconsciente en el suelo, imagen que hizo que los dos chicos diesen un salto de alegría, que se acentuó cuando el demonio empezó a desvanecerse.
-¡Lo hemos conseguido!- gritó fede. Su emoción era tal que unas lágrimas se habían escapado de sus ojos.
-Esperemos aquí que vengan los refuerzos, estamos totalmente agotados los dos, necesitaremos comida, y algo de magia curativa, yo estoy tan agotado que hasta el draco ha desaparecido al cortarse el vínculo mágico.
Fede no había reparado en eso, generalmente las invocaciones tienen que ser retiradas por su dueño al terminar los combates o su función en el caso de las de apoyo, pero Troy no había tenido que molestarse en retirar al draco, cosa que por otra parte le alegraba, la criatura podría haberse resistido y haber causado un nuevo problema.

-Fede me alegro mucho de haber contado con tu compañía en esta batalla- Troy sonaba totalmente agotado, lo cuál hizo que Fede se preocupase, Troy nunca se había visto envuelto en una batalla de este nivel y se había esforzado por encima de su capacidad, acto que acaba costándole la vida a muchos magos.
Fede quiso contestarle pero se dió cuenta de que no tenía fuerzas suficientes ni para eso y cerró los ojos para poder descansar un poco.

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⏰ Last updated: Jul 01, 2020 ⏰

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