Las preguntas vías mensajes de Whatsapp comenzaron a inundar nuestra conversación.
Sven pregunta: Tengo curiosidad, ¿por qué no encajo en tu futuro?
A decir verdad no lo entendería.
Le doy una mediocre respuesta a su mensaje y le explico que es algo que descubrí hace un tiempo que podía hacer. Si puedes verlo puedes crearlo. Y en mi futuro no encajan—usando su palabra— sus facciones.
Tomo como hecho una preposición desafiante de la que, siendo sinceros, menos yo tengo certeza de que vaya a ser verdad. Pero es lo que sucede hoy, día número X de la cuarentena en Perú.
Me encuentro en un pueblo con pocos habitantes a poco más de doscientos kilómetros de la capital, Lima. De nombre Noriel, y debido a la pobreza y poca producción de alimentos en sus terrenos, está a punto de perder el nombre y convertirse en Anexo de Camayí, pueblo vecino a quien le va mejor en inversiones en agricultura y resueltos que evidencian lo mejor de la sierra peruana.
El tiempo es frío. Ha llovido toda la tarde y no hemos podido laborar en la chacra con mi familia, secta de agricultores y ganaderos. Aun soy una novel en cuanto a eso pero ganas de mover el cuerpo no me faltan para entrar en calor y modelar mi figura.
Recuerdo con gracia el entusiasmo que le puse al intentar realizar con éxito los viajes astrales de los que Sven habla en su libro.
Él y yo nos conocemos desde hace tres años, sin descontar el tiempo que estuvimos separados por problemas que yo no recuerdo, pero que él de seguro sí.
Es el año 2020 y me animé, en una tarde de frío como hoy, a recién abrir su libro virtualmente. Le pedí el favor de convertirlo a formato PDF por el Internet limitado con el que cuento en provincia. No se negó y el mismo día lo envió. La idea me dejó trillada y pregunté si en realidad podía hacer esa clase de cosas.
Dijo que no era una mentira, y con un acento imaginario de manera desafiante leí: no es algo que todos puedan hacer. Me dieron el doble de ganas y lo puse en práctica esa misma madrugada pues el libro de aburrido no tenía nada.
Cerré los ojos, relajé mi cuerpo y traté de dormir con lo tiesa que estaba. Lo que más me sorprendió fue lo rígidas que estaban mis extremidades y que, ante las órdenes que le di para probar si lo que sentía era real o no, no respondían a la primera.
Cosas del diablo. Tenía razón. Estaba a un paso de lograrlo y para cuando estaba a punto de dormir mi cuerpo se sobresaltaba o me venían olas de calor al cuerpo de extremo a extremo.
Al siguiente día se le comenté, le prometí, creo yo, una perseverancia que no cumplí y el día de hoy no tenemos en mente algunos intentos más. Mejor que por su propia cuenta me lo enseñe, cuando venga una vez más a Perú...
Me anima más imaginarlo aquí y recordar la bendita química y complicidad con la que contamos en textos y en persona. Haría todo por mí. Lo he leído una sola vez de su parte y me ha quedado claro. Vino a mi distrito de residencia un 2019, en abril.
Lo imagino aquí rememorando el enamoramiento que tuvimos en términos de antes y después. Entonces nos besamos porque él me recuerda los detalles que se me suelen pasar y son tan relevantes para contar; y me encanta. Me encanta incluso más concretar ese gusto que sentimos por ambas partes con un solo maldito beso sobre la cubrecama amarilla que llevo encima del cuerpo.
El tipo anda en buzo y corre como choro (término peruano para decir ladrón en Perú). Corría. Me dice que se ha lesionado. Tiene las manos calientes y la sonrisa inmensa para hacerme sonreír a mi también. Soy pobre en ganas para hacerlo por mi propia cuenta.
Lo que enamoró también a Juanih me ha quedado claro. Ese encanto que lleva dentro sólo puede encajar con una gracia que la complemente. Al parecer también contamos con eso y las benditas ganas de estar juntos en este momento y repetirle: oye, te amo. Él responde: te amo yo también.
Entonces, ¿por qué no encajas en mi futuro? ¿Por qué no puedo verte?
Poco antes de escribir esto le he dicho: eres ese amor que me gusta pero del que no espero pueda tener y ser este eterno.
Ante su respuesta me dice implícitamente que él ya se ha dado cuenta antes. Pregunta por mi caso. Me he dado cuenta esta tarde.
Soy lenta y él parece tenerlo claro todo, tanto para ahondar en su vida mediante viajes astrales que puede hacer con tan sólo quererlo. Me queda hacer una introspección en mí y despertar de lo que pareció ser un sueño cuando lo tuve a él ahí para mí, luego de miles de kilómetros que separaron su ciudad y la mía una tarde de abril.
Ahora estoy en Noriel pero mi corazón se siente todavía ahí. Tres años y aquel bendito match sigue intacto.
Entonces, ¿por qué tratar una despedida sabiendo que no podemos?
El mensaje de esta mañana fue: Solo quería recordarte que a pesar de que ya no hablamos como antes, a pesar de tantas cosas que nos hemos hecho el uno al otro tienes un lugarcito guardado en mi corazón.
Tengo que partir.
Algo ha cambiado y me arriesgo a descifrarlo. Ciega por la distancia, aún mantengo los ojos que a nuestro corazón unieron la primera vez.
Hay que correr...
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Física Del Amor Astral
FanfictionLlegué a inmiscuirme en la vida de Sven gracias a una página de Facebook que creé. De seudónimo Cacha, pregunté su significado. Escondido. Lo que hicimos fue menos que algo que podía ocultarse. Era la física del amor astral descubierta que desafían...
