En un sólo suspiro comprendí que lo nuestra era efímero, que los atardeceres no eran más que instantes de nostalgia que el mundo nos brindaba, que el amor en esta vida es algo superfluo, que los infinitos no existen, que las estrellas mueren, que las flores no son inmarcesibles, que las heridas nunca cierran por completo, que la ficción no va más allá de libros escritos por personas con sueños imposibles de cumplir, que la poesía son sólo letras desgastadas con mucho que decir... Y todo eso en un instante, todo gracias a ti, por dar a mi imaginación el toque pesimista que hoy atormenta a cada una de las palabras escritas por mí en cartas que nadie jamas leerá..
