7 años
Odio tener que ir a la escuela todos los días. Aveces me gustaría ir con mis amigas a la plaza para divertirme y ver las diferentes atracciones. Pero como siempre, mi madre se encarga de traerme a la escuela al igual que recogerme en cuanto mis clases terminen.
Escucho gritos a mi alrededor y noto que se trata de un hombre junto a su hijo, ambos juegan, ríen y disfrutan.
Ambos son felices.
Aprieto mi mochila sobre mis hombros.
Extraño mucho a mi padre, se fue cuando yo aun era muy pequeña, así que en realidad no se nada sobre el. Pero por lo que mi madre me ha contado, el es un buen hombre que viaja mucho por su trabajo ayudando a las personas. Así que por eso ya no me siento tan sola.
Me siento orgullosa de el.
Aunque aveces me gustaría que estuviera aquí para que mama ya no me molestara tanto en cuanto a lo que no puedo hacer.
Me despido de mi madre y entro a mi salón de clases.
Hoy no somos muchos alumnos, seguramente todos deben estarse divirtiendo por la ciudad mientras yo tengo que soportar la clases aburridas de mis profesores.
Odio mi suerte.
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La peor madre del mundo
De TodoOdio no poder comer lo que me gusta todo el tiempo. Odio tener que dormir temprano todos los días. Odio no poder salir con mis amigos. Pero sobre todo...odio tener a la peor madre del mundo conmigo.
