juego infantil

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Otro día en esa prisión llamada escuela, odiaba ese lugar opresivo de muros de concreto con apenas ventanas y con un inmobiliario tan antiguo que incluso en los salones aún había televiciones de bulbos colgadas para cuando fueran necesarias, y lo que es peor dos horas en esa tortura llamada historia con el profesor Erick. Como siempre me senté al fondo del salón y me dispuse a perder el tiempo en mis redes sociales, prestando poca o ninguna atención a su aburrida clase. Probablemente hablaría de conspiraciones o algo con lo que sentirse superior, pero honestamente no me importaba en lo más mínimo.

Me perdí en la inmensidad del internet y no lo podía creer, el conocimiento del universo y no había nada interesante, o eso parecía, repentinamente algo capto mi atención un artículo de una página cualquiera pero describía la forma de invocar un demonio y hacer que dañara a alguien de tu elección. Parecía simple, tanto que no podría ser verdad pero era divertido por lo que lo compartí con Ariadne mi mejor amiga. Lo leyó y me dijo que ella lo haría  pero debía escoger una víctima, no tuve que pensar mucho quería ver a Erick sufrir.

Pasaron los días y me había olvidado del asunto del pacto demoniaco hasta que una noche de sábado recibí las fotos de Ariadne jugando a hacer el ritual que le mostré. Simplemente me reí y le seguí el juego un rato hasta caer dormida.

Inicio la semana y me presenté a mi clase como siempre, llegué al salón me senté al fondo pero el profesor  no estaba, eso no es normal el siempre era puntual y me reprochaba la tardanza siempre que tenía oportunidad, pasaron aproximadamente 15 minutos y se presentó pero lucía desarreglado y ademas estaba bastante alterado, estaba lista para preguntar pero justo antes otro alumno preguntó - se encuentra bien profe -  a lo que contesto - perdonen jóvenes, pero de venida para aquí cruce un alto sin percatarme y el conductor se estrelló contra el poste para esquivarme, afortunadamente no le pasó nada grave pero me quedé a ayudar- lo primero que pensé fue en el ritual que había hecho Ariadne pero instantáneamente pensé que eso era absurdo y asumí que simplemente estaba distraído en ese instante.

Empezaron a pasar los días y cada ves que veía al profesor lo veía cada ves más nervioso y poco a poco empecé a sentir una energía maligna rodeandolo, era como si un fantasma lo persiguiera con la intención de hacerle daño. Todo siguió siendo especulación hasta que un viernes nos mostró como habían aparecido marcas de rasguños en su cuerpo y mucha gente que lo rodeaba había sido lesionada cerca de el.

Fueron dos semanas de esto hasta que ocurrió algo grave de verdad. Ese lunes entro con una venda cubriendo su brazo, todos sabíamos que había pasado. El viernes había ocurrido un accidente en el que Erick se lesionó el brazo y el profesor de química había muerto incinerado al realizar un experimento.
Lucía devastado, al parecer eran amigos desde hace años, entonces empezó a hablar, no fue su charla habitual de valores o algún tema de la clase, en ves de eso relató la historia de como se habían conocido en preparatoria, las desventuras que vivieron juntos, como el le presento a su esposa y como decidieron trabajar juntos para hacer un futuro de gente de bien. Esto lo acompañaba con fotos de su computadora nos mostró como eran en su juventud , fotos de su esposa, e incluso fotos de un niño de hojos soñadores con hambre del mundo que era su hijo.

Poco a poco empezaba a verlo distinto, esa imagen de el loco opresivo desaparecía y en su lugar aparecía un hombre con el sueño de hacer del mundo un mejor lugar para todos empezando desde los jóvenes. Acaso era ese el verdadero Erick y era tan estricto porque quería que fuéramos los mejores.

Me absorvi en mis pensamientos pero repentinamente algo llamó mi atención. Esa presencia maligna que había sentido antes se empezó a manifestar nuevamente, parecía que nadie más la notaba y antes de que pudiera decir nada Ariadne salto de su asiento y empujo al profesor de su lugar. Instantaneamente después la antigua televisión del salón se desplomó del muro aplastando a mi amiga y matandola al instante.

Aterrada salí de el salón y traté de esquivar lo que acababa de ver perdiendome en mi teléfono, lo único que pude leer fue el mensaje de Ariadne "estoy segura el demonio está haciendo esto"

ContratoWhere stories live. Discover now