¿Sabes ese momento en el que pones la alarma a una hora determinada, y te percatas de que solo podrás dormir tres o cuatro horas?
Ese momento en el que en lugar de irte a dormir, empiezas a escribir... Sobre lo raro que se siente hacerlo tan tarde, o la manera en la que lo haces.
Dime, ¿cómo hacen los escritores? ¿Escriben en una libreta cualquiera o en un cuaderno que cuesta mucho dinero, con sus líneas perfectas?
Yo no lo entiendo, yo ahora mismo tengo traumas con la época en la que escribía en una aplicación, “Luna Diario”, la cual por alguna extraña razón acabó borrandose todo, que aunque no lo parezca me dolió y mucho, créanme. Es de esos momentos en los que no sabes si hecharte a llorar o reír, o hacer ambas cosas si eres indeciso.
Me siento poco profesional escribiendo por aquí, me causa risa ver como me cuesta corregir mis palabras incluso con el corrector, provocando que olvide lo que iba a “decir”, al igual que mi móvil olvidó lo que mi diario pretendía guardar. Pero supongo que está bien, algunas cosas es mejor dejarlas olvidadas, las cosas importantes por supuesto, las pequeñas no deben olvidarse.
¡Por ejemplo! Algo que sin duda no se debe de olvidar es; la sensación tranquila que te provoca el salir en un día frío a mirar por la ventana, sintiendo como el calor del sol te baña.
Otra cosa, la poca veracidad que posee una lista, parece perder sentido o se le resta importancia a lo que dice, por ser una lista. Tal vez porque lo asemejamos a una enumerada de cosas que comprar, productos que aumentan nuestro placer por ser consumistas, de tener y no tener al mismo tiempo el propio libre albedrío, en una sociedad como la de ahora.
Te preguntarás, ¿qué tiene que ver la forma en la que se desplayan los escritores con una cosa tan pequeña como la lista de la compra?
Simplemente porque somos tontos, nos gusta describir y narrar cada pequeña cosa, darle sentido o una emoción a un objeto inanimado, o a un momento que realmente no es para tanto.
Puede que ahora salir con tu abuelo a la playa no sea tan emocionante como pasar la tarde con sus amigos, pero dentro de unos años, o incluso antes, llevarás una urna a la playa que más visitaste, deseando haber ido más veces.
Un escritor o escritora te enseña a reconocer esas cosas tan pequeñas y tan bonitas, todo lo grande o está compuesto o ya fue pequeño alguna vez, ¿Realmente somos tontos?
Por eso, esta escritora empedernida está escribiendo a esta hora, porque es uno de los pocos momentos en los que siente.
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No Hace Falta Leerme
RandomSoy de esas que les gusta comenzar por lo pequeño, no en el sentido que estás captando, si no en el de las cortinas. Así es, una cortina, una tela hecha de muchísimos hilos, muy pequeños. ¿Qué tiene de importante una cortina? Realmente nada, aparte...
