Prólogo

168 5 0
                                        


°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Comencemos ahí donde terminan las historias de amor de cualquier novela: Un beso apasionado y fueron felices para siempre... fin.

Pero en realidad, este es el verdadero comiezo.

Pablo y Lucía no eran novios, no iban a serlo nunca, no por falta de ganas si no por falta de interés. Se veían a ratos, eran felices en algunos momentos puntuales,uno de ellos solía ser los fines de semana, cuando la veía en alguna fiesta, y casi siempre a las cinco o seis de la mañana. Buscaban el calor, la pasión,no buscaban amor, ni relación estable, al menos uno de ellos.

Pablo era libre, como el viento, como los pájaros, volaba de un lado a otro y de vez en cuando necesita posarse en algún sitio. A veces buscaba otro calor, otra cama y otras sábanas que no fueran las de ella.

Lucia era diferente,después de un pasado abrumador, ella pensaba que no necesitaba a nadie más, solo lo necesita a él, le daba igual cuanto durara el amor entre ellos, porque ella se agarró a que el significado de la palabra amor no llegaba a nada más de lo que ellos dos tenían. Ni más ni menos, ratos de pasión y quizás alguna que otra noche completa, pero a la mañana volvía la realidad , los mensajes a destiempo, o incluso mensajes sin responder.

Ella se enfadaba, lo hacía con ella misma, le volvía a decir que no la volviera a molestar, que si esa era su manera de querer, que no la quisiera. En realidad era mentira, ella deseaba que su celular volviera a sonar, aunque fuera a las cinco de la mañana. Quiso pensar que no había otra manera de querer. La cosa seguía, pasaban los meses y entre ellos no cambiaba nada, él era de muchas, ella solo de uno.

A él le gustaba pasar noches a su lado, después de mucha pasión ella lo miraba mientras él dormía, no se explicaba como lo podía querer tanto. Ella sabia que él la quería, pero ese amor loco ella no lo soportaba. Pensó que sería mejor terminar toda esta aventura que la tenía loca, esta vez de verdad.

Esa mañana él le dijo hasta luego y le dió un beso en los labios, como siempre, pero ella sabía que no era un hasta luego, sería un adiós definitivo, fijó sus ojos en él, lo miró y lo observó hasta que él cerro la puerta. A ella se le derramó una lágrima y entre dientes dijo: "Esta vez sí Lucía, debes de tener valor."

Llegaron los mensajes de nuevo a las cinco de la mañana, esta vez no había contestación. Comenzaron llamadas y mensajes durante días, incluso llegaron los bloqueos a todo tipo de red social. Pasaron días, incluso varios meses, hasta que se encontraron. Ella temblaba, a él por primera vez se le hizo un nudo en el estomago, Pablo la había perdido y esta vez para siempre.

Ella ya le había dado sentido a su vida con un amor de verdad. Lucía encontró a quién la sabía cuidar, la sabía querer. Ella sabía que no iba a querer nunca más a alguien como lo había querido a Pablo , pero eso es lo que necesitaba en su vida, un amor tranquilo y verdadero y no volver a querer a nadie de la forma que lo quiso a él.

Pasaron los meses y él seguía igual, pero ahora era diferente, porque en todas las mujeres la buscaba a ella, y no la encontraba, se sentía vacío. Se maldijo mil veces por no haber sabido apreciar el amor que ella siempre había sentido hacía él durante años. Caían lágrimas de sus ojos, no se lo podía creer, lloraba por una mujer, lloraba por amor, lloraba por ella.

Cogió su móvil, tragó saliva y le mando un último mensaje: "Te echo de menos, y te necesito a mi lado ahora , nunca pensé que yo dijera esto, pero no soy feliz sin ti a mi lado. Te debí querer menos y quererte mejor, cuando aún me pertenecías"

A Pablo ya no le importaba si había o no contestación, el buscó de mil formas recuperar el amor de Lucía, pero tomó una trágica decisión cambió el final.

¿Me ayudan a averiguar el pasado de Lucía y a descubrir cuál es el verdadero final?

Lucía Donde viven las historias. Descúbrelo ahora