Subasta 01

205 16 31
                                        

Media: Between Worlds, por Adrian Von Ziegler

Holitas a todos. Sé que muchos están esperando por Alpha17 o incluso los especiales de Omega. Por el momento, aunque muchos piensen que ahora con la cuarentena tengo más tiempo, es todo lo contrario.  Además, me cuesta trabajo concentrarme y me la paso tan preocupado que no me viene mucha inspiración.

Esta historia la comencé hace mucho tiempo y tiene varios capítulos ya escritos por lo que me animé a subir el primer capítulo. Nuevamente un omegaverse, que aunque no me gustan se me dan bien. Abrazos cibernéticos a todos y por favor, cuídense mucho.

Un murmullo emocionado se escuchó desde los asientos en el elegante salón de la casa subastadora de omegas

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

Un murmullo emocionado se escuchó desde los asientos en el elegante salón de la casa subastadora de omegas.

No era cualquier casa, sino una de las más prestigiosas y solo admitía omegas de alta calidad para clientes muy importantes. Los que estaban allí para comprar tenían cuentas regadas por todo el mundo, inversiones, compañías importantes. Eran gente de abolengo. No se le permitía a ningún alfa de bajo nivel hacer ofertas, mucho menos a betas, aunque tuvieran dinero.

Los omegas que eran subastados no se convertían en esclavos, sino en esposos y esposas de alfas adinerados. Eran omegas que habían entrenado toda su vida para convertirse en los más tiernos, amorosos, dulces y complacientes. No se les exigía que fueran vírgenes, pero si lo eran, su precio aumentaba cuantiosamente y eso era una ventaja para la casa subastadora. También su código genético era comprobado con anterioridad para asegurarle al comprador que sus cachorros no nacerían con defectos.

Allí los omegas eran tratados con cuidado hasta que eran subastados. Se les proporcionaba habitaciones y asistentes para que estuvieran listos. Una parte del precio de la subasta era enviado a quien el omega designara previo a la subasta, usualmente sus padres o tal vez los hijos que quedaran atrás.

Sin embargo, el que estaba allí no era cualquier omega y no era la primera vez que era subastado. El simple hecho de ser quien era había atraído compradores de todas partes del mundo.

Caminó lentamente y con gracia hasta el centro donde había un pequeño tablado para que los omegas se exhibieran. Vestía un kimono rosado muy sencillo y sus cabellos estaban arreglados con extensiones que le permitían llevar un moño tradicional que completaba su atuendo. Sus ojos oscuros miraban al suelo cuando se detuvo en el centro y el presentador comenzó a hablar.

—Yuuri Katsuki, viudo del magnate Víctor Nikiforov. Ha procreado tres veces y en las tres ocasiones ha proporcionado alfas de excelente calidad a su pareja. Las ofertas comienzan en veinte mil euros.

Al escuchar que le habían presentado supo que era momento de mostrar sus atributos. Dio un largo suspiro mental y comenzó a desatarse el kimono. Un hombro, blanco como la leche, quedó al descubierto, luego el otro, mostrando un pecho de suaves curvas y un vientre plano, pero no marcado. El obi cayó y el kimono junto con él, dejando ver la total desnudez de aquel cuerpo. Sus ojos se mantuvieron en el suelo mientras los presentes admiraban la piel sin marca que se mostraba suave tentándolos a tocarla.

La Subasta (Jean x Yuuri)Stories to obsess over. Discover now