No logro encontrar entre mis notas tu nombre, he buscado en cada carta algo que hable de ti, algo que me recuerde al menos el brillo de tu mirada, que rememore alguna de tus manías, algo que al menos relate un poco lo que significaste para mi.
Estoy al borde del abismo sin tus recuerdos, se que fue mi error quien me trajo aquí, derrumbé el altar que había construido para ti, te llevé a la boca del olvido, no estaba en mis cabales, estaba exaltado y con el alma herida, por un instante te odié, y en ese segundo te dejé ir, te abandoné.
Creo que nunca recuperaré la imagen de quien eras para mi, te sembré con ternura en mis dias, te situé en cada una de mis decisiones, te puse cerca a Dios, y ese fue mi error. No tuviste alas para aprender a caer y te has roto en mil pedazos.
Te pido por favor no permitas encontrarte, evitame reconocerte de nuevo en las calles que por fin estoy logrando recorrer sin ti, dejame solo en el camino, permíteme correr los peligros de la noche sin la seguridad que tu me dabas, déjame ser libre.
Sin embargo dejame seguir buscando en cada rincón de mi pasado los recuerdos de lo que algún día fuiste para mi, permíteme recordar lo que significaste para mi vida, te pondré de nuevo cerca a Dios una vez recuerde todo lo que fuiste para mi.
